El grupo parlamentario de CHA ha registrado ya un total de 39 enmiendas a la Proposición de Ley del Estatuto de las Mujeres Rurales en Aragón. “El objetivo es reforzar esta iniciativa para que se convierta en una herramienta eficaz y transformadora que mejore la vida de miles de mujeres que sostienen el medio rural aragonés”, afirman.
“Propuestas que buscan construir, aportar y traducir los principios de la ley en medidas concretas y aplicables”, señala Isabel Lasobras, secretaria general de CHA y portavoz en las Cortes de Aragón. “Estamos ante una oportunidad histórica para situar a las mujeres rurales en el centro de las políticas públicas, visibilizar su trabajo y garantizar sus derechos”, apostilla.
Lasobras recuerda que “las mujeres rurales son el corazón de nuestros pueblos, el motor de innovación y de arraigo frente a la despoblación y el envejecimiento”. Sin embargo, ha advertido de que “siguen siendo quienes sufren con mayor crudeza la falta de servicios, la brecha de género en el empleo y la invisibilidad en los espacios de decisión”.
Reconocimiento de la diversidad y lucha contra la discriminación múltiple
CHA propone introducir “el reconocimiento expreso de mujeres migrantes, con diversidad funcional o en situación de vulnerabilidad, incorporando medidas específicas para atajar la discriminación múltiple y priorizar a colectivos invisibilizados en ayudas y titularidad de explotaciones”.
Servicios básicos, descentralización y accesibilidad
La formación aragonesista plantea “descentralizar recursos de extranjería, justicia, asesoría legal, atención a víctimas y servicios sociales, además de crear ayudas al transporte, reforzar el transporte público y garantizar vivienda de emergencia en todo el territorio”.
Lucha contra la violencia machista en el medio rural
Las enmiendas de CHA recogen “la creación de Puntos Violeta digitales seguros, unidades itinerantes comarcales, convenios para juzgados especializados y vistas telemáticas seguras”. También se propone “adaptar el reparto de fondos del Pacto de Estado y dotar a los ayuntamientos de recursos para prevención y detección”.
Empleo, emprendimiento y formación
Proponen la inclusión de “bonificaciones para emprendedoras jóvenes o vulnerables, el reconocimiento de trabajadoras de cuidados, acceso a formación profesional a distancia, alfabetización digital, programas de capacitación, así como ayudas para conciliación, conectividad y desplazamientos”.
Participación y representatividad
Las propuestas de CHA buscan “garantizar la presencia real de las mujeres rurales en órganos de decisión de asociaciones, cooperativas y organizaciones agrarias”. Asimismo, se plantea “reforzar el asociacionismo femenino rural con financiación estable y promover redes de emprendedoras”.
“Queremos que este Estatuto no se quede en declaraciones de intenciones, sino que se convierta en un instrumento vivo, que garantice derechos efectivos y mejore el día a día de las mujeres rurales”, concluye Lasobras.




