Komando Komare nació en 2019 en las jornadas del 8M Zaragoza. Lo que empezó como un concierto improvisado entre cuatro músicas se ha convertido en una de las formaciones más festivas, combativas y feministas de la escena aragonesa. Con un repertorio que homenajea a mujeres flamencas y a referentes de otros géneros, reivindican la fuerza de lo colectivo y el papel de las mujeres en la música. Ahora se unen a Artistas del Gremio para recuperar a Las Chuches en un popurrí que sonará en las Fiestas del Pilar, este viernes en las Food Trucks.
Komando Komare nació en unas jornadas del 8M Zaragoza en 2019. ¿Qué recordáis de aquel primer concierto?
Recordamos cómo sacamos tiempo de la nada para montar el repertorio en dos días, justo los anteriores al bolo y flipamos de lo guay que se recibió. Salimos de ahí con la certeza de que eso tenía que continuar porque la gente nos dio un feedback muy positivo. En este primer bolo estábamos solo cuatro, Natalia Oñate, que fue la que nos propuso, Nuria Martínez, Nuria Iglesias e Irene Gómez. Algunas de nosotras ni siquiera nos conocíamos, nunca habíamos tocado juntas. Fue como un combo improvisado que luego resultó ser brutal.
¿Qué os impulsó a seguir adelante después de lo que iba a ser una actuación puntual?
El entusiasmo del público de ese día. Nos insistieron mucho en que teníamos que repetir. No esperábamos esa acogida porque fue algo montado de manera muy improvisada pero tuvo tanto éxito que decidimos continuar e invitar a más compañeras músicas. Nos dimos cuenta de que era algo fresco, que el repertorio estaba muy bien elegido y conseguimos llegar a la gente, sobre todo a las mujeres.
Vuestras primeras integrantes ya venían de bandas consolidadas como China Chana, D’Colorao o Almendra Garrapiñá. ¿Cómo fue unir trayectorias tan distintas?
Realmente son cosas perfectamente compatibles, ya que Komando Komare es un proyecto muy horizontal. Entre nosotras es todo muy fácil y desde el primer momento fue libre y divertido. El rol de cada una aquí es más distendido, fluimos más y, como el repertorio está basado en versiones, quizás nos haga sentir menos presión que llevando un repertorio propio, haciendo que los egos se diluyan, para dar paso a una propuesta más coral. Se ha convertido en un grupo de amigas, no solo en un proyecto musical. Para nosotras fue un soplo de aire fresco y el hecho de venir de otros grupos nos da más tablas y experiencia previa positiva.
“Komando Komare es un proyecto muy horizontal. Entre nosotras es todo muy fácil y desde el primer momento fue libre y divertido”
¿Qué significa para vosotras tener un espacio propio en el escenario, en un mundo musical todavía muy masculinizado?
Está claro que cada vez hay más mujeres músicas en los escenarios y esperamos que cada vez sea más habitual. Aunque a veces, solo por el hecho de ser mujeres, sigue sorprendiendo que seamos buenas músicas. No queremos que nos valoren sólo por ser un grupo de mujeres, sino por la calidad musical que tenemos, independientemente de nuestro sexo. Con todo esto, evidentemente, es un orgullo poder seguir subiendo a los escenarios, durante los seis años que llevamos ya juntas, para seguir defendiendo el lugar de la mujer en la música y en el flamenco. Y, en la medida de lo posible, animar a otros grupos de mujeres a que lancen sus propuestas. Todavía queda mucho por conseguir y mucho techo de cristal por romper, pero estamos felices de poder seguir reivindicando a la mujer en las tablas, a las que ya no suenan, a las que están ahora en la brecha y a las que tienen que llegar. Y hacerlo tantas a la vez nos da más fuerza, haciendo que el mensaje llegue más lejos y a más personas.
Vuestro repertorio rinde homenaje a referentes femeninos como Lole Montoya, Mayte Martín, Las Grecas o Aretha Franklin. ¿Cómo elegís a quién versionar?
Normalmente, elegimos mujeres con poderío, protagonistas de la historia del flamenco o artistas que tengan canciones con un mensaje feminista, combativo o, incluso, irónico y un poco gamberro. Nos gusta encontrar letras que hablen de límites, de diversidad sexual, en contra de las guerras y de los asesinatos a mujeres. Otras veces, simplemente elegimos canciones que nos gustan, que han sido referencia en nuestra adolescencia o niñez y nos apetece cantarlas.
En vuestros directos combináis flamenco, hip hop, soul y copla por rumbas. ¿Cómo se construye esa fusión sin perder la coherencia o la cabeza?
Buena pregunta, para la que no sabemos si tenemos respuesta [risas]. Quizás sea, en parte, cuestión de la magia que surge cuando empezamos a proponer, a probar cosas… Hay una multiplicidad de puntos de vista y de estilos, que hace que cada una aporte su visión, con la intención de sumar y aportar. Al final, acabamos encontrando la manera para que todo encaje. Nos escuchamos y nos respetamos siempre. Y, por encima de todo, está la ilusión de hacer algo que nos gusta y que nos motiva.
Decís que queréis transmitir fuerza, superación y alegría. ¿Qué os gustaría que sintiera el público al salir de un concierto vuestro?
¡Ganas de más! Pero creo que eso ya lo conseguimos! Después de los conciertos solemos hablar con el público y nos llegan comentarios muy positivos en cuanto al directo, al mensaje, a la buena vibra que hay en el escenario y se transmite al público. Conseguir eso creemos que a cualquier grupo/artista es lo que más le gusta, que el público disfrute con su propuesta. ¡Y si conseguimos que repitan, ni te imaginas…!
Habéis reivindicado siempre a la mujer como autora, intérprete y protagonista. ¿Qué os mueve a poner ese foco de manera tan clara?
Existe la creencia popular de que el flamenco es una disciplina masculina donde la mujer, principalmente, solo baila y a veces canta… El hecho de que, de un tiempo a esta parte, se haya considerado una tradición machista o masculinizada se debe a que reflejaba una sociedad machista y masculinizada. Es cierto que, como en otras músicas populares (la jota sin ir más lejos) hay letras horribles, violentas o que cosifican a la mujer, pero también que a lo largo de su historia ha habido mujeres haciendo flamenco desde otros horizontes. Una manera de romper con ese tópico es desenterrar y estudiar las canciones creadas e interpretadas por mujeres o por personas del colectivo LGTBIQ+. Sean folclóricas ilustres o artistas más desconocidas para el público general, todas contribuyen a expresar la complejidad de lo femenino de una manera fresca, a veces más dramática, a veces tierna y, otras veces, combativa. En nuestro grupo tenemos mujeres creadoras, compositoras, bailaoras, cantantes e instrumentistas con un talento tremendo. Nuestra intención es dar visibilidad a la mujer en el mundo de la música y esperamos que, así, cada vez seamos más. También tenemos a los mandos a Elena, que es una más y nos hace sonar bonito. ¡Por fin en el mundo técnico también empezamos a ver más mujeres!
¿Qué diferencias habéis notado en el público cuando cantáis letras comprometidas con la realidad de las mujeres?
Normalmente son letras en las que la emoción nos une. Es cierto que en algunos bolos ha habido hombres que no se han sentido cómodos porque decían que no estaban incluidos. Eso nos llama la atención. Que cantemos y contemos historias de mujeres no debería de generar esa sensación, si eres un hombre que te has revisado un mínimo. Aunque quizás, parte de nuestro cometido sea ese, el de levantar alguna que otra ampolla que todavía está por quitar. Pero, creemos que, de manera general, la acogida es buena y, esa emoción que nos mueve a todas, acaba llegando al público que casi siempre nos corresponde con mucho calor y mucho cariño.
“Esperamos que todo el mundo viva ese momentazo disfrutando al máximo”: Komando Komare y Artistas del Gremio se unen en las Food Trucks
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Recientemente os habéis unido a Artistas del Gremio para versionar a Las Chuches. ¿Cómo nace esa colaboración? ¿Qué os atrajo de rescatar a un grupo como Las Chuches, emblema millennial de principios de los 2000?
La adolescencia es lo que tiene, que marca en tu vida canciones de esas que ya son “para siempre” y en Komando hay varias fans de Las Chuches. Ya llevábamos la idea de hacer un popurri de ellas cuando una de nosotras soñó que hacíamos una colaboración con los Artistas. Así que, como cumplir el sueño era fácil, (porque somos colegas), nos pusimos manos a la obra. El arreglo de vientos lo hizo Álex Burges y nos parece una auténtica maravilla.
En las Fiestas del Pilar compartiréis escenario ambas formaciones. ¿Qué significa para vosotras subir juntas a un escenario así? ¿Qué esperáis que sienta el público al escuchar ese popurrí en directo?
Para nosotras es genial tocar en la ciudad en la que vivimos y saber que podremos tocar “Por Chucherías” juntas es un subidón. Así que esperamos que todo el mundo viva ese momentazo disfrutando al máximo y empezando unas fiestas a lo grande.
Más allá de este homenaje, ¿en qué proyectos estáis trabajando actualmente?
Estamos acabando de perfilar un nuevo homenaje a Gata Cattana, con muchas ganas de que salga adelante y poder estrenarlo, porque está siendo muy emocionante. Y sobre la mesa tenemos también alguna otra colaboración especial, con ganas de poder encontrarnos y que vea la luz pronto.
Si pudierais soñar a lo grande, ¿con quién os gustaría colaborar en un futuro próximo?
Tenemos muchas referentes en muchos y muy diversos estilos: desde figuras tan importantes como Mayte Martín, La Tana, Niña Pastori, Lole Montoya o Martirio... A propuestas más contemporáneas como Silvia Pérez Cruz, Las Migas, Rocío Márquez o Anna Colom, entre muchísimas otras... Pasando por otros estilos como el hip hop, el pop, el soul, el folklore en sus diferentes raíces y procedencias o el jazz. ¡Las queremos a todas y queremos "colabos" con todas!
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