CGT Enseñanza Aragón, segundo sindicato en el sector educativo aragonés, denuncia que hay centros que a mitad de setiembre “siguen sin contar con entre cinco y siete docentes”, una situación que califican de “maltrato” a comunidades educativas enteras. Su portavoz, José Luis Ruiz Ramas, responsabiliza al Servicio de Educación de Zaragoza, cuya gestión tacha de “atascada y deficitaria”, con plazas que se sabía desde julio que debían salir a oferta y que aún no han sido convocadas.
El sindicato critica además la supresión de las convocatorias de los jueves y el retraso en la publicación de vacantes en la aplicación informática, lo que deja a equipos directivos y alumnado “en una sensación creciente de desamparo”. También advierte de la precariedad en el propio Servicio de Zaragoza “con menos personal administrativo que en Teruel pese a la diferencia de población y centros”.
Por su parte, CCOO Enseñanza Aragón ha puesto el acento en la contradicción entre las promesas del gobierno estatal y la realidad que vive la enseñanza pública en nuestro país. “Mientras Pedro Sánchez anuncia una futura ley que reducirá las horas lectivas y recoge reivindicaciones históricas del sector, en Aragón se incumple la normativa al mantener un único llamamiento semanal de interinas en lugar de los dos que marca la norma”, enfatizan.
Según CCOO, esta práctica, sumada a los errores frecuentes en la publicación de plazas, genera “una falsa imagen de dinamismo” mediante convocatorias extraordinarias, que en realidad encubren una “deficiente gestión”. El sindicato pone como ejemplo el Colegio José María Mir de Zaragoza, que ha tenido que improvisar soluciones ante la falta de profesorado, un caso que consideran representativo de un problema estructural.
Ambas organizaciones coinciden en que la política de “congelar” plazas hasta bien entrado setiembre condena a los centros a no poder planificar horarios ni recursos con antelación. Además, denuncian que incluso a mitad de curso se obligue a rehacer horarios completos por cambios de jornada en asignaturas como religión católica, lo que califican de “menosprecio al trabajo de los equipos directivos”.
Finalmente, tanto CGT como CCOO exigen al Departamento de Educación del Gobierno de Aragón “que restituya de inmediato los dos llamamientos semanales, garantice la publicación rigurosa y transparente de todas las vacantes y dote a los centros de las plantillas necesarias desde el inicio del curso”.
“No se puede seguir gestionando la educación con cicatería presupuestaria ni a costa del alumnado”, advierten. Para ambos sindicatos, la educación pública en Aragón necesita “hechos concretos y no solo promesas, si quiere garantizarse como un derecho universal y de calidad”.




