Este pasado martes, se ha aprobado en la mesa sectorial de educación una nueva orden de permisos, licencias y medidas para la conciliación de la vida personal, familiar y laboral para el personal docente de los centros públicos de enseñanza de Aragón. El acuerdo ha sido aprobado de manera unánime por los cinco sindicatos de la mesa sectorial.
Desde CGT se estima que “por una parte, la nueva orden recoge avances ya publicados en el EBEP pero que no afectaban todavía a los y las docentes aragonesas”, por ejemplo, se incrementa de 4 a 6 las semanas del permiso de lactancia acumulada, y por otra “se va más allá, y se incorporan numerosas reivindicaciones” de CGT “como son la reducción de jornada con merma retributiva por interés particular, la ampliación de los días de libre disposición a cuatro días, el permiso por embarazo desde la 37ª semana, desde la 35ª si es múltiple”, o dos derechos ya ganados por CGT por la vía judicial “y que ahora son incorporados a la normativa, como es el que la lactancia no se verá reducida por la excedencia, o los permisos por nacimiento para familias monoparentales”.
Patricia Ariza, representante de CGT en la mesa, argumenta que “también es cierto que ha habido otras propuestas que no han sido admitidas, como sobre todo la remuneración del permiso de paternidad de 8 semanas, que ya recoge la ley estatal y que no se ha adoptado en Aragón, a pesar de la insistencia de CGT”.
Además, Ariza señala que “hemos vuelto a transmitir nuestras propuestas para modificar los procesos de selección de docentes, ya que entendemos que los procesos selectivos deben ir encaminados a la estabilización de las plantillas, preferentemente estabilizando al personal interino, así como que los procesos selectivos deben ser previsibles en su realización, tanto en los contenidos de las pruebas como en sus criterios de calificación”.
“También hemos insistido en que los procesos selectivos deben realizarse en unas condiciones adecuadas para el correcto rendimiento de las personas opositoras y de los y las miembros de tribunal, sin estrés térmico ni situaciones que supongan mayor angustia que la que ya genera de por sí el propio proceso”, concluye Ariza.





