Un equipo internacional liderado por el MRC Laboratory of Molecular Biology (LMB) de Cambridge, en el que han participado investigadoras del Instituto Universitario de Investigación en Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI) de la Universidad de Zaragoza, ha descifrado la estructura y funcionamiento del receptor cerebral GluA3, clave en enfermedades neurológicas como epilepsia y esquizofrenia.
Publicado en la revista Nature, el estudio muestra mediante criomicroscopía electrónica y simulaciones computacionales cómo este receptor adopta una arquitectura única entre los receptores AMPA, con sus dominios extracelulares acoplados como un “interruptor molecular” que permite la señalización cerebral rápida.
El investigador Carlos Vega Gutiérrez (Universidad de Zaragoza) realizó una estancia en el grupo de Ingo Greger, en el MRC Laboratory of Molecular Biology, donde aplicó un método de producción proteica desarrollado por el grupo de Beatriz Herguedas, investigadora en el instituto BIFI. Esta técnica permitió generar grandes cantidades de GluA3 en su estado natural (no mutado) y resolver su estructura atómica mediante crio-microscopía electrónica.
La estructura revela que las nuevas interfaces albergan mutaciones ligadas a epilepsia y esquizofrenia, e identifica una zona única en el receptor que podría ser modulada con fármacos.
La investigadora Herguedas subraya que “entender la estructura única de GluA3 nos permite explicar cómo ciertas mutaciones provocan enfermedades. Además, comenzamos a completar el puzle estructural de los receptores AMPA, lo que nos permitirá identificar nuevas rutas de modulación más específicas para estos receptores fundamentales para la comunicación neuronal”.




