Zaragoza acogió este viernes la jornada ‘El juego de apuestas, un problema de salud pública’, una cita a nivel estatal en la que profesionales de distintos ámbitos analizaron los efectos del juego en la salud mental, especialmente entre jóvenes. El encuentro, en el Auditorio del Caixaforum, fue organizado por el Grupo de Investigación en Salud Mental del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón, la Universidad de Zaragoza y la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS).
La jornada fue inaugurada por Ana Moracho, directora general de Política Educativa, Nuria Gayán, directora general de Salud Pública, Mª Valle Coronado, secretaria de la Sociedad Española de Salud Pública, y Miriam Gañán, directora de la Asociación Aragonesa de Jugadores de Azar en Rehabilitación (AZAJER). Todas ellas coincidieron en destacar la urgencia del tema abordado, subrayando el compromiso institucional con la prevención y la protección de las personas más vulnerables ante el avance del juego de apuestas. En este sentido, la directora de AZAJER aplaudió iniciativas como la propia jornada que ayuda desde la ciencia a visibilizar la enfermedad de salud mental que conllevan las apuestas.
A lo largo de la jornada se presentaron datos actuales sobre el aumento del juego problemático en la población joven, agravado tras la pandemia de la mano de diferentes profesionales como la Catedrática de la Universidad de Zaragoza Yolanda López del Hoyo que profundizó en las consecuencias de las apuestas y mostró su preocupación sobre la relación que estás tienen con otro problema de salud pública como es el suicidio. Se puso el foco en la necesidad de abordar el fenómeno desde una perspectiva de salud pública, con especial atención a la prevención, la regulación de la publicidad y el desarrollo de intervenciones tempranas dando además una visión más jurídico y económica por parte del abogado Alejandro Marín Abad sin perder el foco sobre el sector causante de todo ello, el de las apuestas y el uso de falacias como juego responsable o juego feliz con la intervención del investigador de la Universitat de Barcelona Hibai López González.
Uno de los ejes centrales de la jornada fue la presentación de los proyectos GAMBL-OUT y GAMBL-HID, ambos financiados por el Ministerio de Sanidad (Secretaría de Estado de Sanidad, delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas), Ministerio de Consumo (Secretaría General de Consumo y Juego, Dirección General de Ordenación del Juego), Fondos Next Generation de la Unión Europea iniciativas impulsadas desde el Grupo de Investigación en Salud Mental del IIS Aragón en colaboración con entidades académicas y sociales. Ambos proyectos abordan el problema del juego de apuestas desde la prevención, la detección precoz y la intervención psicoeducativa, con especial atención al entorno juvenil y universitario.

GAMBL-OUT
Presentado por la doctora en psicología y parte del equipo propulsor, Alicia Monreal expuso el proyecto GAMBL-OUT (prevención online de la adicción al juego en jóvenes tras la pandemia) nace con el objetivo de prevenir el juego problemático en jóvenes a través de herramientas digitales accesibles como es un Escape Room especialmente tras el incremento del juego online observado tras la pandemia. Este programa se basa en el desarrollo de contenidos formativos e interactivos que permiten identificar conductas de riesgo antes de que se conviertan en adicciones.
El proyecto incluye recursos audiovisuales, test de autoevaluación y guías para familias y educadores, con el fin de facilitar la conversación sobre el juego en edades tempranas. Todo ello se estructura en una plataforma web diseñada para ser utilizada tanto en el ámbito educativo como sanitario.
Durante la jornada, los responsables de GAMBL-OUT subrayaron que el enfoque digital del proyecto permite llegar a los jóvenes en sus propios entornos de socialización.
GAMBL-HID
Por su parte, fue Marina Ledesma, parte del Grupo de Investigación en Salud Mental, quien explicó el proyecto GAMBL-HID (detección gamificada de riesgo en estudiantes universitarios) se centra en la detección precoz del juego problemático en el ámbito universitario. Se trata de una herramienta gamificada —es decir, basada en mecánicas de juego— que plantea una serie de situaciones simuladas a las y los jóvenes para observar sus respuestas ante distintos escenarios de riesgo.
El sistema evalúa variables como impulsividad, tolerancia al riesgo, manejo del dinero y presión social, generando un perfil de vulnerabilidad que permite activar intervenciones adaptadas al nivel de riesgo detectado. Además, ofrece retroalimentación inmediata a los usuarios y pautas para reflexionar sobre sus hábitos.
Según explicó el equipo desarrollador, GAMBL-HID está concebido como una herramienta útil para servicios de orientación universitaria, tutores académicos y equipos de salud mental.
Ambos proyectos fueron recibidos con gran interés por parte de los asistentes, destacando su enfoque preventivo, el uso del lenguaje y canales digitales afines a los jóvenes, y su potencial como modelos replicables en otras comunidades autónomas, nacionalidades históricas, territorios o países.

Durante el desarrollo de las jornadas, una de las principales preocupaciones expuestas por los participantes fue el preocupante acceso de menores de edad a las apuestas, tanto en plataformas online como en locales físicos. Tal y como señalaron algunos de los ponentes como José Tomás (Instituto de Investigación Biomédica de Lleida) o Jesús Cortés experto técnico en materia de juego) a pesar de la prohibición legal que impide su participación, la facilidad de acceso sigue siendo alarmante, lo que plantea la necesidad de reforzar los controles y mecanismos de prevención tanto online como presencial. Ismael Muela, Universidad de Granada, explicó cómo se da el transcurso de un juego de carácter recreativo hasta un comportamiento compulsivo exponiendo los procesos cognitivos que impulsan el transcurso y cuyos factores son impulsados por la industria de las apuestas.
El aragonés Mariano Chóliz, profesor de la Universidad de Valencia, fue el encargado de ofrecer la charla magistral de la jornada. En su intervención, analizó con rigor la relación directa entre el trastorno por juego y sus consecuencias para la salud pública. Chóliz, al igual que otros ponentes, criticó duramente el concepto de juego responsable, un eslogan promovido por la propia industria de las apuestas que, según advirtió, intenta ganar presencia incluso en espacios institucionales, también en Aragón. Calificó esta estrategia como una forma de competencia desleal y un claro conflicto de intereses, incompatible con la labor que se realiza desde el ámbito de la prevención y el tratamiento de lo que comúnmente conocemos como ludopatía.
También se discutieron los costes económicos y sociales del juego, los factores que aumentan la vulnerabilidad entre adolescentes y jóvenes, y la necesidad de incorporar la perspectiva de género en las estrategias de intervención de la mano de profesionales como Catrina Clotas y Montse Bartroli, Agència de Salud Pública de Barcelona, Juan F. Navas, Universidad Complutense de Madrid, María Pérez, Jefa de Servicio de la Subdirección General de Adicciones del Ayuntamiento de Madrid, Nerea Etxaburu, Universidad de Deusto, Daniel Lloret, Universidad Miguel Hernández de Elche o Santiago Canals Gamoneda, CSIC.
Las conclusiones del evento vinieron de la mano de Yolanda López del Hoyo y el Equipo Proyecto GAMBL apuntaron a una falta de respuesta institucional suficiente ante una problemática en crecimiento así como la agresividad sin tapujos por parte de un sector del juego que atenta contra las capas sociales más vulnerables. Los ponentes coincidieron en reclamar una mayor implicación de las administraciones públicas, más recursos para la prevención y un control más estricto de la publicidad dirigida a menores así como el control de acceso hacia las y los mismos.
El evento contó con una participación notable y generó un debate amplio sobre la responsabilidad compartida en la lucha contra los efectos del juego de apuestas, poniendo de relieve, tal como indicaba el título de la jornada, que se trata de un verdadero problema de salud pública que exige una respuesta coordinada desde todos los ámbitos: sanitario, educativo, institucional y social.





