
EL VENTANO | Caja Inmaculada de Zaragoza (CAI) ha presentado una denuncia por lo penal ante un juzgado de la ciudad contra las 52 personas de Stop Desahucios que ocuparon su sede central para solicitar una negociación global sobre los inminentes desalojos previstos por esta entidad bancaria. Este jueves, la plataforma ha convocado una nueva concentración de protesta.
El pasado 7 de marzo, este colectivo ofreció una rueda de prensa en la plaza de España, tras la que decenas de sus miembros ocuparon la oficina central de la CAI, denominada ahora Caja 3 y que podría ser absorbida por Ibercaja. La entidad ha presentado ante el Juzgado de Instrucción nº5 de Zaragoza una denuncia contra las 52 personas que identificó la Policía por "ocupación ilegal del edificio" y por "coacciones". Buena parte de los implicados están en procesos de desahucios y algunos de ellos son clientes de la CAI. Tras una hora de encierro, agentes de la Policía Nacional desalojaron uno a uno a los participantes en el encierro, que duró aproximadamente una hora. Algunos de los denunciados no lograron entrar y se mantuvieron en la puerta, donde también fueron identificados.
La plataforma señala en un breve comunicado que ocuparon las oficinas "para solicitar la paralización de los procesos de ejecución de 37 familias, así como una negociación colectiva para buscar soluciones para estas mismas familias, algunas de ellas ya desahuciadas". La plataforma celebrará su asamblea semanal este jueves 21 en la Federación de Barrios, tras la que se concentrarán ante las oficinas centrales de la CAI.
Las declaraciones ante el juez se iniciarán el próximo día 8 con cinco de los implicados, para seguir durante los próximos días. Stop Desahucios se ha reunido con el equipo de letrados que les asesora y estudian la estrategia a seguir para su defensa, en la que protagonizarán nuevas movilizaciones.
En Uesca, personas en proceso de desahucio están sufriendo presiones de los bancos con los que tienen la hipoteca para que no cuenten sus casos a los medios de comunicación. Es lo que asegura a Radio Huesca una familia afectada, que no quiere hacer pública su identidad por miedo a que se rompan las negociaciones que, hasta el momento, van por el buen camino. Al parecer, la entidad les ha dicho que van a hacer lo posible por ayudarles, pero que a cambio dejen de asistir a las manifestaciones que convocan las plataformas antidesahucio y no hagan ningún tipo de declaración.




