¿Está garantizando la DGA una alimentación saludable con productos en buen estado en los centros escolares aragoneses?

La Plataforma aragonesa por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad denuncia que el pasado viernes “sobre las 13:30 horas, Serunión llamó a todos los colegios de Aragón para retirar de la mesa un primer plato de arroz con tomate que estaba en mal estado”, por su parte IU Aragón exige al Departamento de Educación de la DGA “garantizar la calidad alimentaria en todos los comedores escolares aragoneses”

20 enero, 2025. 14:53
Comedor escolar.

La Plataforma aragonesa por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad lamenta que “Serunión dejara sin primer plato a Aragón” el pasado viernes y se pregunta “qué va a hacer Azcón desde su gobierno para solucionar estos problemas”. Por su parte, Izquierda Unida Aragón exige a Educación “garantizar la calidad alimentaria en todos los comedores escolares”, y pide al Gobierno de Aragón “todos los datos relativos a la retirada de un plato de arroz con tomate en mal estado en centros públicos de Zaragoza”.

Comida en mal estado en los colegios aragoneses

La plataforma detalla como el pasado viernes 17 “sobre las 13:30, a tan solo unos minutos antes de empezar a comer, Serunión llamó a todos los colegios de Aragón para retirar de la mesa un primer plato de arroz con tomate que estaba en mal estado. La mayoría de colegios afectados han tenido que tirar del primer plato del lunes siguiente, forzando los procesos de ‘regeneración’ y recalentado de la bandeja de precocinado, para poder dar un primer plato a algunos de los afectados”.

Sin embargo, en al menos tres casos, en la ciudad de Zaragoza “no había opción B, puesto que se les entrega el lunes por la mañana la comida del lunes y del martes, aunque ésta está preparada con anterioridad. En estos casos, dos de ellos, El CEIP Parque Goya y el CEIP L’Almozara, han tenido que quedarse sin comer primer plato y conformarse con no intoxicarse y comer un segundo y único plato de lechuga y merluza en salsa verde. Al primer colegio se le avisó de la situación, pero al segundo ni siquiera se le avisó y las familias del alumnado se han ido enterando a través de lo que le han contado sus peques al llegar a casa”, relatan desde la Plataforma.

En el otro colegio afectado, el CEIP Catalina de Aragón “gracias a la intervención de su equipo directivo ante la empresa, consiguió arrancarle una opción alternativa de lentejas que les permitió en ese caso, comer un primer plato como suele ser habitual, aunque tuvieron que hacerlo una hora más tarde de la hora habitual del comedor”, detallan.

“Pero, además de estos tres, hay al menos, un caso más, que sepamos, en el que ya era demasiado tarde y el alumnado ha tenido que comer ese primer plato porque nadie ha llamado a cocina a avisar: el CEIP Jose Antonio Labordeta”, denuncian con preocupación desde la Plataforma aragonesa por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad.

“Las monitoras de comedor alertaron de una posible intoxicación masiva”

“Podríamos estar agradecidos porque se ha evitado, posiblemente, una intoxicación masiva, y alabar a Serunión por el mecanismo de control tan eficiente, que gracias a las monitoras que comen antes que los peques y no a otra cosa, les han avisado de que algo raro estaba pasando. Podríamos alegrarnos porque sólo dos colegios se quedaron sin el primer plato, porque al menos tuvieron un segundo plato para comer. O incluso alegrarnos porque en uno de los casos la empresa les llevó un primero alternativo a esa nada que otros recibieron aunque fuese una hora más tarde. Podríamos decir que el sistema funciona, porque además sale en las noticias y podemos saber todos lo que ha pasado. Pero sería vender barato a nuestros hijos e hijas y valorar poco la inteligencia de la ciudadanía”, enfatizan desde la Plataforma.

Lo primero tenemos que recordar, continúan describiendo de la Plataforma “sólo porque igual así se entiende mejor el contexto de esta empresa y los comedores escolares, es que casualmente hace un año exactamente, sale la noticia de que ‘el gobierno Vasco rescinde el contrato de Serunión porque la empresa entregó comida en mal estado en los comedores escolares de once colegios de Euskadi’ -en La Ser el 24 de enero de 2024-, o que ‘Educación finaliza el contrato con Serunion, contestada por su menú escolar tras llevar larvas’ -en La Cope también el 24 de enero del 2024-, o incluso si lo que ocurrió es que el ‘Gobierno Vasco acuerda con Serunion rescindir los contratos del servicio de comedor tras los problemas denunciados -en la edición de Europa Press del mismo día-”.

Lineas de Precocinados y ultraprocesados

“Para darle a todo, un poco más de sin sentido por si no fuese suficiente ya, necesitamos visibilizar algunas de la situaciones que se dan en general con las licitaciones con estas empresas de catering, y concretamente con las que se dedican a lo que se llama ‘Línea Fría’, pero que en realidad, para que se entienda en cualquier hogar, se trata de Líneas de Precocinados y en muchos casos ultraprocesados que se preparan en polígonos lejanos con productos aún más lejanos para que se recaliente el día de servirle a los peques. Serunión por ejemplo sirve a los colegios de Aragón desde su centro de producción-cocina en Lleida. Imagínense, el transporte, el tiempo de refrigeración y la calidad de ese producto alimentario, que no es lo mismo que alimento nutritivo, pero eso lo dejamos para otro momento”, enfatizan desde la Plataforma aragonesa por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad.

“En relación a esta empresa Serunión, se da la circunstancia que además de tener centro de producción-cocina en Lleida, utiliza una cocina en los bajos de un colegio, el Colegio Cristo Rey en Zaragoza, para servir comida a ese colegio y para repartirla desde ahí a otros comedores sin cocina (centros infantiles y de mayores cercanos) de la zona. Pues se hace muy difícil que les expliquen a esas familias de los colegios de Zaragoza cercanos, que la comida que ven pasar en esas furgonetas de la misma empresa que lleva su comedor, no puede ir a su cole. Pues esto que parece un sinsentido para cualquier ciudadano que lo viva, está justificado y no parece levantar ninguna suspicacia desde la administración, puesto que alguien decide poner en un lote de línea fría algo que podría estar en un lote de línea caliente, para que esa empresa pudiese dar el servicio en vez desde Lèrida, desde el centro de Zaragoza”, se lamentan desde la Plataforma.

“Pero no pasa nada, sigan leyendo, todo es normal. Otros están peor. Por ejemplo, los de CEIP L’Almozara y Puerta de Sancho, porque un cole cercano como es el Jeronimo Zurita, que ya tiene cocina no puede enviarles la comida cruzando el patio aunque sólo les separan unos metros. ¡Pero si los alumnos de los primeros pueden oler la comida recién hecha a diario del segundo, mientras se dirigen a sus comedores a comer precocinado ultra procesado recalentado que no huele ni cuando lo tienes en el plato! ¿Qué clase de despropósito es éste? A cualquier madre o padre de este país, se le revuelven las entrañas con una situación así. Pues a nadie en la administración -DGA- se le ha ocurrido, que unos vayan a comer al otro comedor, o que alguien les acerque en un carrito con ruedas preparado, y recorra la distancia en metros que separan un comedor del otro”, enfatizan con entendible enfado.

Sin embargo “la distancia que separa la calidad de una comida de la otra, es inmensa y si los ciudadanos podemos verlo y otros no, parece también que la distancia que separa el sentido común de la gente y el del gobierno de turno es quizás más todavía. Pero claro, podría ser peor. Así que sigamos leyendo que lo importante no nos quite de la noticia de lo urgente”, destacan.

“¿Qué es lo qué le pasaba a toda esa remesa de arroz con tomate ofrecido a menores como comida principal?”

“Ya sabemos que no es la primera vez que Serunión tiene problemas por poner comida en mal estado, o que acaba pagando multas y perdiendo contratos, y que es cuestión de trabajo y seguimiento que estas cosas se resuelvan de una forma u otra, por eso, quizás, es más relevante saber qué es lo que ha pasado. ¿Estaba caducada esa remesa? ¿Se había pasado sin estar caducada? ¿En qué momento se produjo la contaminación? ¿De qué clase era esta contaminación? ¿Cual era el nivel de riesgo de la contaminación? ¿A cuántos colegios afectaba? ¿Se podía evitar? ¿Cómo se da cuenta la empresa de lo sucedido? ¿Funcionaron los sistemas internos de control de calidad? ¿Por qué son las monitoras las que tienen que dar la voz de alarma y no Cocina o el resto de la cadena de producción? ¿Se ha evitado dar esa comida intoxicada a todos los colegios implicados o ya era muy tarde para algunos?”, se preguntan desde la Plataforma aragonesa por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad.

“Para estas y muchas otras preguntas, no tenemos respuesta oficial, tampoco sabemos si alguien se las está haciendo, además de las familias. Pero parece evidente que algo serio ha pasado, para que la empresa tomase la decisión de retirar el precocinado minutos antes de la hora del servicio con las complicaciones que eso genera. Las familias usuarias de esos comedores, tanto las que han tenido alternativa, como las que se han quedado sin primer plato y quizás más especialmente aquellos que lo han tenido que comer, los usuarios de cualquier comedor público y la sociedad en general como contribuyentes y la comunidad de familias que cuidamos de los más pequeños, necesitamos detalles”, reclaman, y así “podremos valorar a qué nivel de riesgo estamos exponiendo a nuestra infancia como colectivo más vulnerables al obligarlos a lidiar con ciertas empresas, con cierta clase de servicios (Catering de precocinados/ultraprocesados transportados y recalentados) frente a lo que se podría ofrecer en otros modelos, y si funciona o no el modelo de licitación atrayendo a las empresas adecuadas, si han funcionado o no y en qué medida los mecanismos de control desde las comisiones de comedor, controles independientes y si van a funcionar los mecanismos de penalización de multas, rescisión de contratos etc, que tengamos disponibles. ¿se podría mejorar todo esto, se quiere, se va a hacer?”.

Desde la Plataforma aragonesa por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad aseguran que “necesitamos saber cuál ha sido el problema y que se nos proponga por parte de la empresa cuáles son las medidas que va a tomar para que algo así no vuelva a ocurrir”.

“Pero no podemos ya mantenernos en la confianza ciega de que algo resolverán los causantes, cuando lo que está en juego es la salud de los más peques y el dinero de los contribuyentes. No deberíamos dejar en manos de las empresas causantes, la supervisión ni el análisis de lo que ha pasado en términos de seguridad alimentaria. Una investigación independiente es lo mínimo que cualquiera en su sano juicio esperaría. Un análisis de esa partida y la valoración científica de que es lo que contenía, a cuántos colegios afectaba, cuál era el nivel de riesgo, y cuál la naturaleza del problema”, reiteran, y añaden que “tenemos un Instituto de Sanidad en la ciudad que podría estar analizando las muestras que las comisiones de comedor deberían haber podido recoger”.

Sin control ni inspección independiente

Pero, a pesar de ser una reclamación “de nuestra plataforma y de estar en trámite parlamentario una PNL al respecto, o que se ha solicitado al Ayuntamiento de Zaragoza un convenio con la DGA para que permita que este instituto siga haciendo esos controles como antes del nuevo gobierno de la ciudad venía haciendo. En la actualidad no hay controles independientes de este tipo, y en este caso, una vez más, tendremos que escuchar a la empresa para que nos cuente lo que ellos estimen oportuno explicarnos”, aseveran, pero “llámennos suspicaces o personas de poca fe, pero ¿creen ustedes que con el historial que tienen, pondrán el interés general por encima de todo y nos dirán la verdad con toda transparencia y asumiendo todas las consecuencias de lo que ha pasado?”.

“Llámenos desconfiados, pero un zorro cuidando un gallinero no parece la forma más segura de garantizar la vida de los polluelos. ¿Por qué la empresa no tiene al menos una opción B en todas las cocinas para emergencias como esta? ¿Dónde está la planificación de riesgos en la gestión profesional de cualquier cocina? ¿Por qué unos colegios tienen solución y otros no? ¿Por qué depende de que el equipo directivo luche para que a unos se les de alternativa y a otros no? ¿O por qué a unos colegios se les avisa y a otros no? ¿Por qué el alumnado del Jose Antonio Labordeta acaba comiendo esa misma partida y otros no? Todas las familias pagan lo mismo y todas deberían tener un servicio similar o equiparable en todo Aragón, pero ¿qué va a hacer el señor Azcón sobre todo esto que ocurre en los colegios?”, se preguntan con incertidumbre.

Que ninguna empresa esté por encima de nuestra infancia

“Serunión ha perdido su última licitación en el País Vasco por negligencias en el servicio de comedores. Esperemos que en Aragón se tomen medidas proporcionales para garantizar que esto no vuelva a ocurrir, que ninguna empresa esté por encima de nuestra infancia y que nuestro gobierno esté así a la altura de las circunstancias”, reclaman.

A juicio de la Plataforma aragonesa por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad, el Gobierno de Aragón “podría acabar con los comedores sin cocina en una legislatura tranquilamente, si priorizarse cinco millones de euros para este asunto en el gasto/inversión pública. Con el 11% de los 44 millones que cuesta la conexión de estaciones de esquí, de los fondos de próximas generaciones, y esto sí que sería para beneficiar a las próximas generaciones, el 3.2% de los 156 millones que costará la nueva Romareda, o tan sólo un 0,3% de los 1.523 millones del presupuesto de Educación, se podría acabar de un plumazo con la línea fría y el uso de precocinados/ultraprocesados, que son el origen de la mayoría de esta clase de problemas”.

“La administración tiene además, por un lado la capacidad de investigar y penalizar si es necesario para incentivar a que se hagan las cosas bien, y por otro la capacidad de crear las estructuras y condiciones necesarias para que estas cosas no ocurran. Esto no es una cosa aislada que ocurre al azar, ni siquiera una cosa que le ocurre a una empresa concreta. Esto es la señal de que algo va mal cuando quitamos las cocinas de los comedores de nuestros hijos e hijas, justificándose por seguridad y economía y acabamos pagando por precocinados lo mismo que por comida recién hecha, y por ultraprocesados lo mismo que por alimentos nutritivos. Las líneas frías, ni son más económicas, ni más seguras, ni más deseables, para nadie que no sea una empresa que busca beneficio a corto plazo, desde luego no para una escuela, para una familia o para un gobierno que se precie en unos mínimos valores de salud de la infancia, familia, cuidado por nuestro campo ni para nuestra cultura gastronómica”, concluyen desde la Plataforma aragonesa por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad.

IU Aragón exige al Departamento de Educación de la DGA “garantizar la calidad alimentaria en todos los comedores escolares”

Izquierda Unida vuelve a exigir al Gobierno de Aragón “que mejore la alimentación de los niños y de las niñas que cada día son atendidos en los comedores escolares públicos. Su Coordinador general y portavoz en las Cortes de Aragón, Álvaro Sanz, ha registrado una pregunta parlamentaria dirigida a la consejera de Educación, Tomasa Hernández “para conocer toda la información relativa al control de la calidad de los comedores escolares tras lo sucedido el pasado viernes con la empresa Serunión, que llamó a todos los colegios de Aragón para retirar de la mesa un primer plato de arroz con tomate que estaba en mal estado”.

Según ha denunciado la Plataforma aragonesa por unos Comedores Escolares Públicos de Calidad de Aragón - Come Pública “la mayoría de colegios afectados tuvieron que utilizar el primer plato del lunes siguiente, forzando los procesos de regeneración y recalentado de la bandeja de precocinado, para poder dar un primer plato a algunos de los afectados, pero varios centros no dispusieron de alternativa y no a todos se les facilitó un primer plato. En el CEIP Parque Goya y el CEIP L’Almozara, su alumnado tuvo que quedarse sin comer el primer plato, por poner un ejemplo”, recuerdan,

El aviso lo dieron las monitoras del comedor escolar “que probaron el arroz, ya que comen antes que las y los alumnos. Esto no puede ser considerado un mecanismo de control”, apunta el diputado de Izquierda Unida quien recuerda que “la empresa Serunión ya ha tenido con anterioridad problemas por poner comida en mal estado y ha terminado pagando multas y perdiendo contratos, como ocurrió en el País Vasco”.

Sanz considera que es cuestión de “trabajo y seguimiento que estas cosas se resuelvan de una forma u otra, por eso, es más relevante saber qué es lo que ha pasado y, en este sentido, Izquierda Unida ha registrado una batería de preguntas”.

La Administración aragonesa tiene la capacidad “de investigar y penalizar si es necesario para incentivar a que se hagan las cosas bien” y, además, la capacidad de crear las estructuras y condiciones necesarias “para que estas cosas no ocurran”, subraya el portavoz que lamenta que “a pesar de que las quejas por la calidad de la comida en los comedores de línea fría son recurrentes, no hay consecuencias a estas reclamaciones, ni mejoras en la calidad”.

Para conocer lo ocurrido, Sanz ha preguntado a la consejera de Educación “si el arroz con tomate retirado formaba parte de una remesa caducada o no, en qué momento se produjo la contaminación, de qué clase era, cuál era el nivel de riesgo y a cuántos centros afectaba”. Además, IU ha reclamado “conocer si los sistemas internos de control de calidad funcionaron” y el motivo por el que sean “las monitoras las que tienen que dar la voz de alarma y no la cocina o el resto de la cadena de producción”.

Por último, Sanz ha preguntado “si se evitó dar esa comida intoxicada a todos los colegios implicados o ya era muy tarde para algunos”, cuáles son las medidas que se van a tomar “para que algo así no vuelva a ocurrir” y qué “penalidades se han impuesto a Serunión a lo largo del contrato que se mantiene todavía”.

“El Gobierno de Aragón debe cumplir el mandato de las Cortes”, advierte Sanz en relación con la proposición no de ley que aprobó por unanimidad el parlamento a propuesta de IU y en la que se acordaron “cuatro medidas para impulsar unos comedores escolares de calidad y terminar con la precariedad instalada desde hace muchos años en este servicio público”.

La importancia de la aprobación de esta proposición no de ley reside en que se instó al Ejecutivo aragonés a incorporar el Acuerdo Marco como modelo de contratación y a otorgar capacidad a la comunidad educativa en relación con la prestación de este servicio. “Dos cuestiones fundamentales para ganar capacidad de control de la calidad de los comedores y acabar con la precariedad de un servicio que debería ser excelente”, ha subrayado Sanz, quien denuncia que “ya han pasado seis meses y el Gobierno de Azcón sigue sin hacer nada al respecto”, concluye.

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