Las listas de espera quirúrgica con demoras de más de seis meses acumulan ya a 7.695 personas en nuestro país. Unas listas que durante el mes de agosto aumentaron en 1.153 pacientes, y que supone un 25% más respecto a agosto del pasado año, según los datos ‘oficiales’ publicados por el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón liderado por Jorge Azcón.
La especialidad quirúrgica que acumula más problemas y retrasos con más pacientes en lista de espera de larga duración en los hospitales aragoneses es traumatología, con 2.376, seguida de oftalmología con 1.778 y cirugía general y digestiva con 1.055 personas. Respecto al tiempo de retraso, neurocirugía con 408 días de demora media, cirugía plástica con 327 y traumatología con 188 días, son las especialidades en las que la población aragonesa más debe sufrir la espera para tratar sus dolencias de salud.
En la campaña electoral que le llevó hasta la presidencia de Aragón, Jorge Azcón prometió “acabar con las listas de espera oncológicas y un plan de choque serio y eficaz contra las listas de espera en el resto de especialidades”, asegurando que “ningún aragonés con necesidad de que le operen puede esperar más de 120 días a que esa operación se haga realidad”, y anunciando ya en ese momento que ampliaría el fuljo de transferencias de dinero público a empresas privadas reforzando la ‘colaboración público-privada’. De esas promesas a la realidad ha pasado un año, y lejos de cumplir su palabra, la gestión de Azcón ha empeorado las listas de espera, aunque su consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, asegura que “la situación va por muy buen camino”, será un buen camino para las cuentas de resultados de las empresas sanitarias privadas pero no para la sociedad aragonesa.
La DGA ‘estudia’ cerrar las urgencias del Centro de Salud Amparo Poch
Con la excusa de “falta de personal”, cuestión que depende de su gestión, el Gobierno de Aragón se plantea cerrar las urgencias del Centro de Salud Amparo Poch de Zaragoza “de manera provisional ante la ausencia de médicos de atención continuada”.
La medida antisocial que baraja el Departamento de Sanidad dirigido por José Luis Bancalero, justificada con ese incomprensible “faltan Médicos de Atención Continuada (MAC)”, cuando de él depende solucionarlo, implicará el cierre del Punto de Atención Continuada (PAC) a partir del 24 de septiembre, y que las urgencias de la tarde ‘se repartan’ por otros centros de salud del mismo sector sanitario, con lo que la DGA conseguiría saturar aún más estos últimos centros sin haber solucionado el problema del CS Amparo Poch.
CHA insta al Gobierno de Aragón “a tomar medidas urgentes ante el aumento de las listas de espera quirúrgica”
La formación aragonesista ha manifestado su “preocupación por el repunte de las listas de espera quirúrgica en Aragón durante el mes de agosto, con 1.153 pacientes más en situación de demora prolongada”.
“En estos momentos, cerca de 7.700 personas llevan más de seis meses para una intervención quirúrgica en Aragón, según los datos oficiales. Esta situación revela un problema estructural en el sistema sanitario público aragonés que necesita soluciones inmediatas”, expone Isabel Lasobras, secretaria general de CHA y portavoz en la Comisión de Sanidad de las Cortes.
Desde la formación señalan que “este incremento es una clara señal de que las soluciones actuales del gobierno Azcón no están abordando el problema de manera eficaz ni sostenible”. Por ello, denuncian que “la estrategia de derivar pacientes a la sanidad privada para reducir las listas de espera tampoco es la solución adecuada”.
“Esta política refleja una gestión ineficiente de los recursos públicos y una falta de planificación a largo plazo, fomentando una privatización encubierta de la sanidad pública. En lugar de invertir en mejorar las infraestructuras y los recursos humanos en los hospitales públicos, el Gobierno está recurriendo a parches temporales que no abordan las causas profundas del problema”, enfatizan.
A juicio de CHA “la sanidad pública debe ser fortalecida, no debilitada. Tenemos derecho a una atención sanitaria de calidad sin demoras excesivas y sin tener que recurrir a centros privados”, concluye Lasobras.




