En un comunicado, la Alianza por la Emergencia Climática en Aragón critica duramente al Ayuntamiento de Zaragoza y a su alcaldesa Natalia Chueca, que "presumen" de haber sido elegida como una de las ciudades del Estado "comprometidas con el cambio climático", pero "no actúa en consecuencia".
"Los hechos así lo demuestran", remarca la Alianza, las medidas puestas en marcha "son similares a la del año pasado" y las consideran totalmente insuficientes. "Se dan recomendaciones a la población y se anuncian 55 refugios climáticos como novedad pero dichos espacios no cumplen esta función. Centros cívicos, de mayores o salas de exposiciones funcionan con el mismo horario que el habitual y sin espacios adecuados para acoger a la población", advierten.
En este sentido, la Alianza sostiene que para que estos espacios puedan cumplir el papel de acoger a los sectores vulnerables y de menos recursos económicos en momentos de olas de calor "requiere dotarles de medios, de ampliación horaria, de instrucciones a los empleados de los mismos, al igual que se está realizando en otras ciudades". A la vez, "es necesario desarrollar un trabajo informativo en los barrios y la ciudad con antelación y contando con la participación del tejido social, para que la población conozca su ubicación y lo servicios que ofrecen", aspectos que tal como indica la Alianza junto a la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza y la Unión de Vecinos Cesaraugusta se han ido comunicando a la consejera de Medio Ambiente y Movilidad desde inicio del año, sin recibir respuesta alguna.
"Pero no solo se trata de los refugios climáticos sino que al mismo tiempo hay que adaptar la ciudad a estas altas temperaturas", subrayan. "El año pasado se daba a conocer la situación de los juegos infantiles, sin ninguna sombra y donde el suelo de caucho puede llegar a alcanzar los 80º cuando está expuesto al sol, como hemos comprobado en nuestra ciudad. Mientras en otras ciudades, conocedores de esta situación, están generando sombreados, ni uno solo de los juegos infantiles de los parques de nuestra ciudad han sido modificados", explica la Alianza.
Hablar de adaptación de la ciudad, además de aumentar el arbolado, supone también modificar el asfaltado de las calles con otros materiales. "El asfalto y hormigón bajo la luz directa del sol puede alcanzar temperaturas de hasta 82ºC según del Dr Kevin Foster que dirige el Centro de Quemados de Arizona, donde en las olas de calor se han atendido a pacientes que han sufrido quemaduras al caer al suelo o tocar superficies que estaban mucho más calientes que la temperatura del aire registrada. Es sabido que el asfalto y el hormigón es capaz de absorber hasta el 95% de la energía solar que irradia a la atmósfera circundante. Sin ser alarmistas si que es nuestra obligación aprender de la experiencia de otros lugares y poner los medios de prevención que la situación requiere y más cuando el mismo Plan Municipal de Adaptación al Cambio Climático ya indica que las altas temperaturas son una de la mayores amenaza a las que se enfrenta nuestra ciudad como consecuencia del cambio climático", resumen.
Desde la Alianza por la Emergencia Climática en Aragón consideran que la adaptación de la ciudad debe ser "un eje transversal en la política municipal" y que por tanto en las actuaciones que desde el Área de Urbanismo se anuncian como mejoras para la ciudad, referidas a la remodelación de calles y operaciones de asfalto, debería estar ya incorporándose medidas de adaptación a las altas temperaturas con otros materiales sustitutivos menos absorbentes de la energía solar y con más arbolado.
"Hay que pasar de las declaraciones a los hechos y una Zaragoza no brilla más por las fiestas que realiza y las luces que enciende sino por las medidas encaminadas a cuidar al conjunto de la población", zanjan desde la Alianza.




