"La existencia de referentes positivos cambia vidas"

Ferrán Navarro-Beltrán es nada más conocerle una persona tierna, una persona amable de sonrisa abierta que comparte y agradece a cada momento. En un mundo donde la creatividad y la ingeniería parecen mundos aparte, este cineasta barcelonés desafía esa dicotomía con una trayectoria fascinante. Hablamos con él tras su paso por Zinentiendo.

17 mayo, 2024. 12:37
Ferrán Navarro-Beltrán | Foto: Mary Carmen Bozal

Ingeniero industrial y titulado en Diseño por la Universidad Politécnica de Barcelona, Ferrán Navarro-Beltrán forjó su camino a través de diferentes estudios de diseño gráfico antes de aventurarse como freelance durante una década. Sin embargo de manera casual y casi por probar aterrizó en algo que se convirtió en su pasión: el cine.

Su largometraje documental "La Generación Silenciosa" (2020) así como su trilogía de cortometrajes –"La Orquídea" (2016), "Nomeolvides" (2018) y "Rosa" (2021)–, son, más allá del arte cinematográfico, herramientas para enfocar temas LGTBQI. Su decisión de dar protagonismo a personas mayores de 60 años ha sido un acto de reivindicación, desafiando la invisibilidad que a menudo sufren estos colectivos.

Le entrevisto con motivo del estreno en Zinentiendo de “Tomás” su último cortometraje en el que su protagonista, un hombre gay, ingresa en una residencia de ancianos.

¿Siempre quisiste contar historias?

Pues la verdad es que no, porque yo vengo de ciencias, pero tuve como hasta los 25 como súper enfilado en que iba a hacer ciencias en mi vida y me he enfocado ahí. Y después ya como que no me encajaba trabajar de ingeniero, me imaginé como mi cubículo toda la vida ahí un trabajo como un poco gris y tal, y ahí de ahí pasé el diseño y fue a raíz de eso... Bueno, empecé a estar con él (señala a su pareja Josep Amorós que nos acompaña). Él trabaja en cine desde hace mucho tiempo, no porque sea mayor, sino porque empezó muy joven (aclara divertido). Y bueno, entonces se acaba pegando un poco y de repente probé, no hice ninguna carrera ni nada, simplemente probé con algunos talleres de barrio y de repente empecé con “La orquídea” y funcionó muy bien en festivales y eso sí, me despertó la sensación de que podía hacerlo. Y como que paso a paso he ido haciendo hasta llegar a hoy. Ha sido un poco como dejándome llevar, sí que llegó un momento en que en 2022 hice un Máster en guión porque quería asentar conocimientos y dejar de sentirme un poco impostor.

¿Crees que nos queda algo de aquellas leyes de vagos y maleantes?

¿Cuándo, hoy en día, te refieres? Sí, queda algo. Yo pienso que lo que más perdura es con el colectivo trans. Yo creo que la sociedad todavía no ha hecho el clic como de naturalizar una población, ¿no? Un grupo de la sociedad que no acaba de entender, o no quieren, no lo sé. Y todavía creo que está muy marcado. Sí que es verdad que las nuevas juventudes ya han conseguido, de cierta manera, su sitio, en plan, yo estoy aquí y voy a hacer lo mío, y ya está, pero en las personas más mayores, que son las que trato yo, la losa sigue ahí y pesa. Es un día a día duro, sentirte observada, siempre juzgada, señalada, siempre justificándote. Tiene que ser cansado todo el día.

¿Cómo ves presente y futuro del colectivo?

Es evidente que se han conseguido muchas cosas, pero yo pienso que lo que está bien es mantener lo que tenemos, porque viendo las orejas del lobo por ahí asomarse uno se plantea lo que durará lo conseguido. No tienen ningún tipo de escrúpulo en quitar derechos adquiridos, de hecho, en la Comunidad de Madrid ya se ha quitado la ley trans, creo que es la primera vez en la historia que unos derechos adquiridos se revierten. Es duro darte cuenta de que esto en el estado español puede pasar tras años de lucha. Nosotros nos hemos casado hace un año y medio, y en cualquier momento pueden decir que no es válido. Y yo le hago broma y digo, dirán que no es matrimonio, que es “matrimoño”, poco a poco te anulan, te quitan validez. Cierto que esto ha hecho que el colectivo esté más activo y esté en alerta, que eso también está bien para que no sea tan pasivo. Y quizás sí que ha habido un cambio y gente que no estaba muy vinculada en el movimiento ahora lo está igual que hay gente joven que está y que va a estar ahí luchando.

¿Qué hacemos mal como sociedad para que aún haya gente en los armarios?

Lo primero debería ser la educación, tendría que empezar todo desde el colegio. Depende de qué entorno, sigue siendo igual de complicado ahora que cuando yo era adolescente, hace treinta y pico años. Y es algo que no entiendo. ¿Por qué no pueden disfrutar una adolescencia un gay y una lesbiana igual que un heterosexual? Porque son años muy bonitos y son años que, por desgracia, en parte pierdes. Estoy preparando un primer largo de ficción y va sobre el proceso de salir del armario de un adolescente. Y está basado en el año 96, y las situaciones son totalmente vigentes. Lo que le pasa a este chico, es que es lo mismo que ocurre hoy, no ha cambiado nada. El bullying sigue el orden del día, la marginación por ser gay, el no te relaciones con él por el qué dirán. el juego del rol heterosexual durante la adolescencia para no ser señalado.

Y luego, en otro terreno, está la gente mayor que por desgracia ha tenido que vivir en el armario, es que no ha entrado en su cabeza poder vivir fuera. Estoy trabajando en un corto de animación que se llama “La anciana” que va sobre las mujeres que no pudieron ser libres durante el franquismo. Y el problema es que no sabemos que existen estas personas, porque como están dentro, nunca han dado el paso, son invisibles. Eso sí que es muy triste, porque al final has pasado por esta tierra, por el mundo, sin poder ser tú, ¿sabes?

¿Qué buscas con tu trabajo?

Simplemente generar debate, yo ya he conseguido más de lo soñado. Un equipo de cinco que consigue poner testimonios de personas LGTBI en prime time en TV y 250.000 personas ven a esas protagonistas y lo que tenían que decir. El tema es agitar, es no dejar de pensar. El documental me dio muchísimas ideas para hacer ficción. Por ejemplo, el último, “Tomás” que presento ahora aquí, este nace del debate sobre qué pasa en las residencias, de cómo gente envuelve el armario, cómo no quieres ser marginado donde tienes que sentirte a salvo. Yo al final no ayudo a la gente, no soy una ONG pero intento construir referentes donde la gente se mire y se reconozca. Crear esa sensación de “Si ella puede yo también”, lo dicho al menos generar debate. La existencia de referentes positivos es que cambia vidas. Con los mayores LGTBI es que directamente hay personas que te dicen que no hay, según parte de la sociedad no existen, así que intento crear historias positivas en torno a ellas.


Fotograma de "Tomás", último trabajo de Ferrán Navarro-Beltrán.

Tras la entrevista asistí al estreno de “Tomás” es un cortometraje que como Ferrán nos ha contado que busca con sus trabajos, consigue hacerte reflexionar y empatizar con su personaje. En ocasiones no pensar en algo hace que lo invisibilicemos de manera inconsciente, Ver a Tomás te hace empatizar desde el minuto uno con su historia. Muestra una realidad que muchas personas viven, la de llegar a una residencia y debatirse entre volver al armario perdiendo su identidad o presentarse como es y arriesgarse a la marginación. Ojalá tenga muchos éxitos y sobre todo muchos espectadores que abran sus mentes a estas historias.

Firma

· PUBLICIDAD ·
· PUBLICIDAD ·
· CANAL TELEGRAM ARAINFO ·
· CANAL WHATSAPP ARAINFO ·