Desde la asociación han denunciado ante el Servicio de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y ante la Unidad Verde del Ayuntamiento de Zaragoza “la colocación en las últimas semanas de palos y piedras en la entrada de los nidos de las colonias de abejarucos existentes en la localidad”.
Los abejarucos son una especie migradora que viene a criar a Europa. Ubican sus nidos en pequeños túneles que excavan en paredes de sustrato blando como yesos o arcillas. En las ripas de Alfocea encuentran un medio apropiado para ello.
Los ecologistas recuerdan que los abejarucos “son una especie protegida y especialmente está sancionado causar daños o molestias a sus nidos y polladas como establece la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad”.

“La obstrucción de la entrada a sus nidos condena a muerte a los pollos en el interior de los túneles de forma especialmente agónica y cruel”, concluyen.




