
Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones ante el gobierno contra el nuevo proyecto de Repsol que pretende ampliar la explotación petrolífera en el Parque Natural del Delta de l´Ebre. Existe un grave riesgo de vertidos, incendios y contaminación que afectarían al ecosistema de la zona, así como a sectores económicos clave. La empresa ha sido llevada ante la justicia en repetidas ocasiones y multada por derrames.
El proyecto de Repsol “Trabajos de Sísmica 3D en Casablanca” supone aumentar el riesgo sobre el Parque Natural del Delta de l´Ebre, uno de los ecosistemas más importantes de Europa y además aumenta la presión que ya soportan otros sectores económicos como la pesca o el turismo en la Costa Dourada.
No existe ninguna forma segura de extraer el petróleo en aguas profundas, como recuerda Ecologistas en Acción, por lo que el peligro es real. Para demostrarlo, sólo hace falta recordar los antecedentes de las actividades extractivas de Repsol en la costa tarraconense. Durante los últimos años, se han registrado 16 incidentes importantes que han afectado el ecosistema litoral, la economía y la salud de la ciudadanía.
Entre esos casos, cabe destacar el vertido de 100 toneladas de crudo y aceites a mar abierto entre mayo y junio del año 2009. La empresa subcontratada por Repsol, Pride, negó en un principio el suceso. En 2010 las instalaciones de Repsol sufrieron varios episodios de derrame de crudo, lo que llevó a la fiscalía a acusar a dos directivos de la compañía de graves negligencias en el diseño de las instalaciones. El Consejo de Ministros aprobó la mayor sanción posible, 30.000 euros. Un importe que aún así es mínimo en relación a los daños causados y si se compara con los beneficios de esta multinacional, que sólo en los primeros nuevo meses del 2012 ha ganado 1.796 millones de euros.
El sector pesquero, a pesar de haber recibido indemnizaciones por importe de 250.000 euros, ha dejado claro su rechazo a las actividades de Repsol. No sólo les afectan los vertidos, sino también la actividad regular de la compañía en la zona. Las prospecciones provocan desplazamientos de especies de peces, que llevan a su reducción al 50%, y daños físicos a cefalópodos, como demuestran numerosos estudios.
Además, la explotación de petróleo en las costas tarraconenses apenas contribuye a la independencia energética del Estado español. El 99'8 % del crudo consumido en el estado es importado y las nuevas prospecciones que se derivarían de estos estudios sísmicos únicamente disminuirían esta cantidad aproximadamente en un 0'6%.
La actividad extractiva de Repsol en las costas de Tarragona significa seguir apostando por un modelo obsoleto tanto económica como social y ambientalmente, ya que va en dirección opuesta a los requerimientos de la lucha contra el cambio climático, la contaminación ambiental, y la salud humana y de los ecosistemas, que son la base de la vida y de la economía.
Por ello, Ecologistas en Acción reclama que la declaración de impacto ambiental del proyecto sea negativa y que, en consecuencia, el gobierno no autorice los trabajos de exploración sísmica que plantea en la zona. La organización solicita al mismo tiempo ser considerada parte interesada para estar presentes en el procedimiento de evaluación de impacto ambiental.
La organización pide a los gobiernos locales y al gobierno español que pongan en marcha todos los mecanismos necesarios para el abandono de los proyectos de nuevos pozos de petróleo y, al contrario, desarrollen estrategias, planes y programas para proporcionar reglamentos, normas, incentivos y mecanismos financieros que favorezcan la transición a un nuevo modelo energético sostenible.
Ecologistas en Acción de Aragón | Para AraInfo




