Durante un temporal más, el personal activo integrante del operativo de prevención y extinción de incendios forestales observa, sin poder actuar, la situación generada por el temporal.
La sección sindical de CGT-SARGA advierte de la existencia de accesos a los pueblos, comercios y servicios a la espera de una intervención que tarda en llegar o no llega por falta de medios, mientras existe un contingente humano y material capaz de intervenir en una situación como esta, pero denuncian que es “la falta de voluntad política” la que lo impide.
“La decisión de no otorgar esas competencias, la formación y equipación necesarias para que dicho operativo sea útil en su territorio es la que lo impide, dejando de contar con un recurso y haciendo sufrir a la población rural, de una forma más severa, las consecuencias de temporales como los que esta semana han azotado nuestra comunidad”, señalan desde el sindicato.
El actual Gobierno aragonés “prefiere”, en palabras de CGT-SARGA, que este personal permanezca “pasando frío” en sus naves sin acondicionar, sin luz, ni agua, ni baño, ni medios para calentarse en muchas de ellas, en lugar de estar paliando los efectos de esta contingencia, o cualquier otra que pudiera surgir en el medio rural, y que cada vez son más frecuentes.
Para la formación sindical, este operativo es una herramienta pública que debería estar prestando este y otros servicios a las zonas más vulnerables de Aragón, los pueblos en los que habita este personal. “Pero mientras no exista la voluntad política de resolver este problema, mientras no se organicen entes como la DGA, Servicios Provinciales, Comarcas… este personal deberá asistir impotente a las consecuencias de una emergencia como esta, desde la puerta de su nave”, añaden.
En otros territorios han avanzado ya en este sentido, empleando al operativo de incendios, del que sólo se habla en verano, para participar en estas contingencias el resto del año, prestando así un servicio imprescindible en las zonas rurales, un servicio que de otra forma no llegaría.
Desde CGT-SARGA exigen, una vez más, “poner fin a la situación esperpéntica” de tener los medios humanos y materiales parados mientras el territorio pide a voces unos servicios públicos de calidad y para toda la ciudadanía, incluida la población rural, olvidada tantas veces frente a las grandes poblaciones.




