Aclara José Ramón Ceresuela, Portavoz CHA-Broto que “por un lado no se contribuye a mejorar el servicio de intervención ante un posible incendio, afectando claramente al tiempo de respuesta, y , además perjudica las posibilidades de asentamiento al personal afectado por esta decisión en el lugar donde estaban desarrollando su actividad hasta la fecha”.
Desde CHA se considera que es necesario tomar este tipo de decisiones políticas de acuerdo, siempre, con el territorio afectado. De este modo, se conseguiría desarrollar un modelo operativo eficaz de prevención y extinción de incendios para Aragón, adaptado a las particularidades de cada territorio, tan diferente en cada comarca.
También recuerdan que hay que tener en cuenta, además, el principio de la eficiencia, con una total transparencia y control del gasto público, que garantice los derechos de la plantilla y de la sección operativa, ya sean personal de la empresa pública Sarga, como el personal funcionario y/o laboral de la propia Administración pública.
Asegurar la certidumbre en los puestos de trabajo y el mantenimiento de las bases operativas actuales facilitaría el asentamiento de estas personas en el entorno: favorece la consolidación de empleo y, por tanto, la vida en el territorio, añade CHA. “Todo proyecto en este ámbito debe garantizar la profesionalización y la estabilidad laboral, asegurando un tiempo de trabajo imprescindible, también para las labores de limpieza de montes en los meses de invierno, el momento en el que mejor se pueden prevenir los incendios de verano”.
Finalmente, CHA aboga por la dignificación y seguridad de las condiciones de las actuales bases, tanto en instalaciones como en las torres de vigilancia, centros de trabajo, almacenes...





