Franco Battiato, que llevaba tiempo alejado de los escenarios por una enfermedad, era conocido mundialmente por su estilo poético y existencial que le acompañó durante toda su carrera, con canciones como Centro di gravità permanente (1981) o Voglio vederti danzare (1982).
En el transcurso de su prolífica carrera, Battiato hizo también incursiones en el cine y la pintura. El último concierto celebrado por el artista se remonta al 17 de septiembre de 2017, en el Teatro Romano de Catania y posteriormente tuvo que ser suspendida su gira por motivos de salud. Poco antes del retiro oficial, en agosto de 2019, se lanzó su último álbum, ‘Volveremos de nuevo’.
"Un Maestro nos ha dejado. Uno de los más grandes de la canción de autor italiana. Único, inimitable siempre en busca de nuevas expresiones artísticas. Deja un legado eterno", le homenajeó el ministro de Cultura, Dario Franceschini, nada más conocerse la triste noticia.
Battiato, nacido el 23 de marzo de 1945 en Riposto, en la isla de Sicilia, fue un músico ecléctico e inimitable, que tocó todos los géneros musicales, desde el rock a la música ligera, destacando también en la canción de autor, la música étnica y electrónica y hasta la ópera.
Su carrera, de más de cincuenta años en el mundo de la música, lo convirtió en un personaje realmente único en el panorama italiano, una leyenda de la música, que hoy se encuentra de luto por su desaparición.




