ADIF ha anunciado que antes de fin de año comenzará a cobrar por el uso de los aseos de la estación de Delicias de Zaragoza. Desde la Unión de Consumidores de Aragón han lamentado el anuncio realizado por ADIF y confían en que se adapte la propuesta respetando los derechos de los y las consumidoras y usuarias.
La estación de Delicias, además de servir como estación de ferrocarril de larga distancia, desde mayo de 2007, alberga la Estación Central de Autobuses de Zaragoza y, desde junio de 2008, amplió su servicio con las cercanías de ferrocarril. Además de estos servicios de transporte, dentro de la estación se ofertan otros servicios accesorios en su área comercial contando, entre otros, con varios establecimientos de hostelería.
El artículo 184 del Real Decreto 1211/1990, de 28 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación de los Transportes Terrestres indica que las estaciones de transporte deben contar con instalaciones de servicios sanitarios.
La normativa municipal y aragonesa sobre ordenación de bares, restaurantes y cafeterías también impone, a determinados establecimientos de hostelería, la obligación de disponer de servicios sanitarios.
“La imposición de un precio obligatorio para un servicio no nos parece adecuada ni ajustada a la normativa”, denuncian desde UCA Aragón.
Según la información que facilita ADIF, las personas usuarias con billete no tendrán que pagar si utilizan los aseos de la zona de embarque y de las terminales ferroviarias. Sin embargo, la entidad no está conforme con esta diferenciación: “El usuario del servicio no es solamente el que está en la zona de embarque. El consumidor que acude a comprar un billete, el viajero que accede en tren a la zona de llegada o el que hace uso de los establecimientos del área comercial es también usuario de la instalación y debería tener acceso a los servicios sanitarios obligatorios sin tener que pagar un precio por ello”.
Además, inciden en que la experiencia en otras estaciones “es controvertida y son frecuentes los problemas”, tanto por la alta ocupación del servicio como por averías y problemas derivados del sistema de cobro.
El cobro por este servicio puede generar problemas de acceso a colectivos de consumidores y consumidoras vulnerables. “Otros colectivos como taxistas o conductores de autobús actuales usuarios de las instalaciones de la estación y que no tienen acceso a la zona de embarque, se verán afectados por esta medida”, denuncian.
Además, “en la coyuntura actual con la priorización de las medidas de higiene en los espacios públicos, limitar el acceso a los servicios sanitarios no nos parece una medida adecuada.
Por todo ello, desde la UCA Aragón van a trasladar esta preocupación a ADIF y confían en que “se adapte la propuesta respetando los derechos de los consumidores y usuarios”.




