El candidato correísta Andrés Arauz ha ganado las elecciones presidenciales de este domingo celebradas en Ecuador con un 32,21% de los votos válidos, y con el 98,57% de recuento de actas de las mesas electorales. El resultado no ha sido una sorpresa, las encuestas antes de los comicios y los sondeos a pie de urna indicaban una diferencia de hasta quince puntos porcentuales sobre el segundo candidato.
La identidad del segundo candidato deberá ser esclarecida en los próximos días debido a un empate técnico en el resultado oficial entre el derechista Guillermo Lasso, que partía como favorito para pasar a la segunda vuelta, y el candidato indígena ambientalista Yaku Pérez. El primero ha obtenido 19,61% del escrutinio, y el segundo le supera por seis centésimas con 19,78%. La segunda vuelta ya tiene fecha: el 11 de abril.
"Venció el amor, la esperanza, el futuro", afirmó Arauz tras conocer los resultados. "Triunfo contundente en todas las regiones de nuestro bello país. Nuestra victoria es de 2 a 1 frente al banquero [Lasso]. Felicitaciones al pueblo ecuatoriano por esta fiesta democrática", añadió. Para la segunda vuelta, el candidato de izquierdas destacó que "se debe generar la unión con sectores que apostaron a otra alternativa. Tenemos que tener una perspectiva en la segunda vuelta que es aglomerar a la gran mayoría del pueblo".
Algo más de 410.000 ecuatorianos y ecuatorianas que viven en el extranjero estaban convocadas a votar en estos comicios, en los que el país elegía presidente y vicepresidente, 137 miembros de la Asamblea Nacional y cinco del Parlamento Andino.
La Ley ecuatoriana requiere una segunda vuelta cuando el ganador no obtiene la mayoría absoluta o al menos un 40% de los votos válidos con una diferencia de 10 puntos sobre el segundo candidato. La fragmentación del voto se ha debido a la cantidad sin precedentes de candidatos que se han presentado a los comicios, 16 fórmulas presidenciales.
En el cuarto lugar queda posicionado Xavier Hervás, de Izquierda Democrática, con el 16,01% de los votos. Los otros doce candidatos, todos ellos desde un comienzo sin posibilidades reales de pasar a segunda vuelta, se reparten el escrutinio.





