Un año más, la Asociación Cacaleyo de Borau, junto con el Ayuntamiento de Borau, han puesto en marcha estas, entorno a la divulgación de nuestro entorno y su patrimonio, haciendo este año hincapié en la reducción de la huella de carbono, el consumo responsable y las experiencia de productores de cercanía. La Asociación Cacaleyo está muy contenta de la participación y la interacción de las personas inscritas a pesar de las nieves y el mal tiempo que durante el pasado fin de semana tuvieron en el valle.
La mañana del sábado comenzó con las habituales salidas micológicas en los diferentes entornos del Valle de Borau, junto con los ya clásicos guías y acompañantes, Francisco Batres y Jose Maria Ibarbia, que acompañaron y divulgaron su pasión por la micología en un entorno nevado, donde las estampas hablan por sí solas. El Cubilar de las vacas, las trochas de madera del Terreraz y los bosques de coníferas fueron los ecosistemas elegidos para estas salidas otoñales.
Miguel Ángel Sarasa y Miguel Lacasta son productores locales y habitantes de la Villa ganadera de Borau. Otra de las propuestas enmarcadas en este nuevo proyecto ha sido visitar sus explotaciones y conocer su modo de vida, la cría y la comercialización de sus queridos animales: vacas y ovejas que forman parte del territorio de este pequeño valle.
Xavi Pujol y Alejandro Montañés se encargaron de poner en valor la parte más tradicional y de educación ambiental, con otro grupo valiente de participantes que entraron a la reflexión de los modos de vida de hoy y de ayer. Esta fue una de las apuestas para la recreación en la red de Senderos que Borau posee, conociendo los muros e infraestructuras de piedra seca que se pueden disfrutar en la senda del Calcil.
A la llegada a la localidad, se dispusieron a clasificar las más de 30 especies recolectadas durante la semana y las propias salidas, continuando con las explicaciones divulgativas sobre este amplio mundo de la micología. Y en el Bar Restaurante Lubierre, las personas participantes disfrutaron de la tradicional comida casera a la que sus hosteleros les tienen acostumbrados. El mejor preludio antes de descansar en los numerosos alojamientos rurales que la Villa ofrece a sus visitantes.
La tarde del sábado se cerró con una charla online de los productores locales, Arriel Dominguez y Diego Aso, quesero y agricultor afincados en el territorio. Desde la cercanía contaron sus experiencia en la producción agroecológica y la realidad en el territorio, un repaso histórico a los modelos de consumo y una nueva invitación a dos ejemplos de emprendimiento local.
La charla fue vista online por más de sesenta espectadores y espectadoras gracias al uso de las nuevas tecnologías, y sigue colgada en el siguiente enlace para toda aquella persona que desee visionarla.
La Jornada del domingo comenzó con el tradicional Mercado de Artesanos de la Chacetania y el Alto Galligo, que inauguraron las nuevas instalaciones del frontón municipal cumpliendo todos los protocolos sanitarios recomendados para prevenir el contagio del COVID-19 y disfrutar de una mañana tranquila y segura.
Los puestos que participaron en este mercado fueron: Hidromiel El Guerrero, O´Xortical, Las Mins de Cris, Instant Natural Art, La Finestra, Respost_@rte, La Botica del Budita y Cielos de Ascara, creando un abanico de productos y “experiencias” para todos los sentidos y haciendo posible el sorteo de una cesta muy poderosa que la Asociación regaló a los y las participantes en las Jornadas.
Además, durante la mañana del domingo, David Ruiz de Gopegui (Ojos Pirenaicos y el Mirador del Pirineo) junto con Alberto Marín (Senderos Ordesa) aunaron fuerzas para mostrar desde sus ojos una de las actividades más exclusivas que se pueden realizar en este territorio: un tour guiado en transporte homologado para descubrir la historia patrimonial, geológica e histórica del Valle de Borau y de Canfranc.




