CCOO ha criticado la falta de mantenimiento de los comedores y cocinas de centros escolares, clausurados desde el mes de marzo a causa del confinamiento. La organización sindical también advierte que los nuevos espacios habilitados para funcionar como comedores escolares, carecen de la infraestructura necesaria para dar este servicio de manera óptima.
“En este inicio del curso escolar; la administración también ha recortado drásticamente las jornadas laborales de las trabajadoras y trabajadores de los comedores escolares. Una decisión muy desproporcionada respecto al número de usuarios de estos espacios. Tampoco se ha tenido en cuenta el tiempo para la desinfección entre los cambios de turno del servicio de comedor”, aclara Carmina Ramos, secretaria de acción sindical de CCOO Servicios Aragón.
El sindicato asegura que hay muchos trabajadores fijos-discontinuos con antigüedades muy elevadas que no están operativos a pesar de ser necesarios. “Incumpliéndose acuerdo establecidos y compromisos establecidos con ellos y ellas”, según Carmina Ramos.
Ana Pérez trabaja como auxiliar de cocina en un centro escolar de la capital aragonesa. Ha visto como su empresa le ha reducido su jornada laboral de 8 a 3 horas, algo incomprensible para ella puesto que “la bajada no es correlativa al número de usuarios a los que presta el servicio”, asegura. Vive también con mucha incertidumbre porque la empresa no le asegura si volverá a recuperar las condiciones laborales que tenía, antes de la pandemia. “Con estas horas no podemos dar un servicio de limpieza en condiciones poniendo en riesgo la salud del alumnado”.
Carmen Ruiz, delegada de CCOO y monitora de comedor, asegura que el 60% de las trabajadoras del sector están esperando una llamada para volver a trabajar. Afirma que la falta de personal incide en los denominados grupos “burbuja”, creados en las aulas para evitar contagios, pero fallidos en los comedores escolares. “Ante la falta de personal, una monitora de comedor se tiene que hacer cargo de alumnos de diferentes ciclos, lo que rompe la coherencia del grupo burbuja”. Asegura que esta situación se agudiza en los centros escolares rurales ya que “una sola monitora se puede hacer cargo de 8 grupos burbuja a la vez”.
Desde CCOO recuerdan que este sector aglutina a unas 1200 trabajadoras en Aragón.
Ruiz reclama mayor calidad para los EPIS que les facilitan en el trabajo: “Algunas empresas no facilitan las mascarillas FFP2, solo tenemos una bata y no podemos utilizar guantes para realizar nuestra labor. Además, muchos centros escolares son muy antiguos y no tenemos lavabos cerca para poder lavarnos las manos”
Cafeterías de Universidad
Por otra parte, CCOO ha informado que las cafeterías de la Universidad de Zaragoza seguirán cerradas durante este curso. Este año se licitaban algunos concursos y otros se prorrogaban, pero muchas empresas “no han asumido los cánones tan elevados que la Universidad exige y tampoco han querido arriesgarse, ante la incertidumbre del curso universitario”, asegura Carmina Ramos.
Una situación que afecta a casi un centenar de trabajadores y trabajadoras en la capital aragonesa. Vanesa Calleja lamenta que se “tras muchos años de trabajo se encuentra en la calle por la falta de acuerdo entre la Universidad y la empresa. Todas las trabajadoras de cafetería estamos viviendo una situación dramática debido a los elevados cánones impuestos por la Universidad”.
Concentraciones en las tres capitales el 30 de septiembre
Los sindicatos OSTA, UGT y CCOO convocan concentraciones para denunciar la situación en los sectores de monitoras de comedor y restauración colectiva. Las movilizaciones tendrán lugar este miércoles, de 11.00 a 12.00 horas en Zaragoza -Dpto. de Educación. Avda. De Ranillas 5-D (Recinto EXPO-frente a Torre del Agua)-, Uesca -Serv. Pral. De Educación, Edificio Plaza Cervantes- y Teruel -Serv. Pral. De Educación, c/San Vicente de Paul 3-.
El sindicato OSTA con representación en el sector hace un llamamiento a la participación para que las concentraciones organizadas sean un éxito en Aragón. "Desde el pasado mes de marzo de 2020 ambos sectores han sufrido en especial la situación de la pandemia mundial generada por el COVID19. Los ERTES han sido una constante y han disminuido los ingresos de los y las trabajadoras de estos sectores desde marzo hasta el día de hoy", denuncian.
Según Alberto Navarro responsable de la Federación de Servicios de OSTA: "Tras empezar el nuevo curso escolar nos hemos encontrado con una situación diferente, la jornada continua obligatoria ha supuesto una reorganización de los espacios en los comedores escolares y se han tenido que tomar diferentes medidas y protocolos de seguridad".
Iván Colas responsable del sector de restauración colectiva de OSTA indica que: “En el sector de restauración colectiva se están produciendo reducciones de jornada, falta de ratios por comensal y exceso de labores sin respetar las categorías profesionales pactadas lo que demuestra la precarización del sector y falta de concreción en los pliegos”.
Por último, desde OSTA muestran su preocupación por todo el personal de ambos sectores que todavía no ha sido llamados para trabajar y que se puede encontrar en un futuro no muy lejano con que se vean agotadas las prestaciones del SEPE.
"Esta pandemia nos ha enseñado que debemos poner a las personas en el centro y por lo tanto estos sectores que son esenciales por su interrelación con la enseñanza tienen que ser dotados y protegidos presupuestariamente por parte del Gobierno de Aragón", concluyen.




