Alrededor de 2.000 trabajadores y trabajadoras han recibido la noticia de la intención de Renfe de no continuar o renovar la licitación de los Servicios a Bordo en los trenes de la compañía de AVE y Larga Distancia. Así lo afirman desde CGT. Una decisión que finalizaría con el actual ERTE por fuerza mayor que se está aplicando a la plantilla, desembocando en el despido masivo de trabajadores y trabajadoras de las que dependen el sustento diario de otras tantas familias. Una medida que desde el Sector Ferroviario de CGT consideran "inasumible y que carece de cualquier corresponsabilidad social y económica, agravada aún más, por la actual situación" por la que atraviesa la ciudadanía.
Desde la formación sindical recuerdan las palabras del presidente de Gobierno español, Pedro Sánchez, en una comparecencia en la que dijo, textualmente: "No vamos a dejar a nadie atrás”. Palabras que, de proseguir esta acción por parte del Ministerio de Transportes –máximo responsable de esta decisión- y de la empresa pública Renfe, "serán inciertas".
Son tiempos difíciles, momentos en los que desde el gobierno y las empresas, a la clase trabajadora se les está pidiendo un esfuerzo –otro más- para que el Estado español no quiebre; "recordándonos que los trabajadores contagiados, cuando no muertos, son el precio que tenemos que pagar para sostener la economía y la salud. Y que la clase trabajadora, los ferroviarios y empresas del sector han asumido con un grado de responsabilidad y profesionalidad envidiables", recalcan desde CGT.
De forma paralela, empresas como Ferrovial, actual licitadora del servicio, que ganó 268 millones en 2019, que sus ingresos crecieron en 2019 un 5,5%, hasta los 6.054 millones, que el pasado 17 de abril anunció en su Junta de Accionistas la articulación de un dividendo flexible por valor de 550 millones de euros, y que una gran parte de los ingresos provienen del sector público, "parece no tener intención de buscar otras salidas laborales a sus trabajadores que no sea el despido colectivo".
El sindicato ya ha manifestado al Consejo de Administración del Grupo Renfe a través de su presidente, su rotunda oposición "a que esta situación de dificultad económica para todos, se cebe con los más débiles, con esos 2.000 trabajadores que van a ser despedidos, porque así lo 'ordenan' los balances económicos y la praxis de las empresas".
Desde el Sector Ferroviario del CGT piden al Gobierno español, al ministro de Transportes, a la Dirección de Renfe y a Ferrovial, que busquen soluciones alternativas, "dando ejemplo de la solidaridad y el esfuerzo que se nos está demandando al conjunto de la ciudadanía, porque de no ser así, miles de trabajadores, en lugar de celebrar el 1 de mayo como el día internacional del trabajo, lo harán como la efeméride de su despido".




