ConBici, la coordinadora que agrupa a más de 60 asociaciones ciclistas de todo el Estado español, ha elaborado un Plan de propuestas dirigido a las administraciones públicas, en el que se recogen medidas para promover el uso de la bicicleta como vehículo prioritario en la lucha contra el COVID-19.
Según recuerda la Coordinadora, a la que pertenece el colectivo zaragozano Pedalea, la bicicleta se está posicionando como una aliada en las medidas de prevención de la transmisión del coronavirus: permite mantener la distancia de seguridad entre la ciudadanía, descongestiona el transporte público y contribuye a mantener bajos niveles de contaminación, que es un factor crítico de transmisión del virus.
Son numerosos los países y ciudades de Europa y de todo el mundo en los que se están tomando medidas activas para poner a trabajar a la bicicleta contra el virus y sus consecuencias. Así, Londres y París facilitan el uso de bicicletas públicas a personal sanitario y al resto de la ciudadanía. En Wuhan se triplicó el uso de este servicio mientras se contrataba a más personal para desinfectar las bicicletas más a menudo y redistribuirlas en los entornos sanitarios y de alimentación.
En Bogotá, México, Calgary, Berlín, Helsinki o Nueva York se están creando corredores ciclistas temporales en grandes avenidas. En París y Bonn fomentan el uso de bicicletas compartidas. Mientras que en Holanda, Alemania y Dinamarca los ministerios de sanidad recomiendan a la ciudadanía que los trayectos se hagan fundamentalmente a pie o en bicicleta. Además, en muchas ciudades los talleres de bicicletas son reconocidos como un servicio esencial.
Los primeros pasos dados en el Estado español fueron lamentablemente en la dirección contraria, con el cierre de los servicios de bicicleta pública de casi todas las ciudades, la no consideración de los talleres de bicicletas como actividad esencial, y cierta confusión en los primeros días sobre el derecho a usar la bici para los desplazamientos autorizados.
Sin embargo, en los últimos días parece que la tendencia ha cambiado, y hemos escuchado al Ministro de Sanidad, Salvador Illa, recomendado el uso de la bicicleta para desplazarse al trabajo u otros movimientos autorizados, y a la Ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, dispuesta a seguir los pasos de otros países y considerar la bicicleta como vehículo prioritario en la gestión y salida de la crisis. También hemos conocido la decisión del alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, de reabrir con carácter inmediato el servicio de bicicleta pública Bicimad.
Por ello, el Colectivo Pedalea se dirige a las autoridades aragonesas y locales, en particular al Gobierno de Aragón y al Ayuntamiento de Zaragoza, para que se incorporen estas medidas a sus planes para afrontar dicha gestión y salida de la crisis en nuestra ciudad y en nuestra comunidad.
Zaragoza está situada en el grupo de ciudades donde más se utiliza la bicicleta en el Estado español, con una buena infraestructura, buenas condiciones y buena respuesta social. Por ello, el punto de partida es muy favorable para que se facilite la promoción de la bicicleta como vehículo prioritario en la lucha contra la pandemia y en los cambios sociales, económicos y urbanísticos que necesariamente sucederán una vez que termine el estado de alerta.
Estas son las medidas que propone ConBici:
- La reapertura de los servicios de bicicleta pública, habilitando un adecuado sistema de desinfección. En Zaragoza es necesario que el sistema Bizi vuelva a funcionar de inmediato.
- Creación de corredores ciclistas provisionales para favorecer desplazamientos seguros con suficiente espacio para su uso masivo. Aquí está la propuesta inicial y orientativa que ConBici hace para Zaragoza: En la misma página web se pueden ver las propuestas para otras ciudades.
- Reducción de velocidades como medida más rápida y efectiva para prevenir conductas temerarias e incrementar la seguridad de peatones y ciclistas. La mayoría de los accidentes ocurren por la interacción con vehículos motorizados.
- Apertura de servicios de mantenimiento y reparaciones de urgencia de bicicletas a demanda para profesionales (en Inglaterra las tiendas de reparación de bicicletas, designadas como prestación esencial, han recibido una oleada de clientela y forman parte del engranaje de los servicios básicos).
- Reconocimiento de la ciclo-logística como medio de transporte de mercancías profesional. Sus trabajadoras y trabajadores deben tener acceso a los equipos de protección individual y test-rápidos.
- Reconocimiento de la bicicleta como medio de transporte por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, que en este momento amenazan y multan a los ciclistas en traslados justificados y acreditados.
- Reajustar la semaforización para dar prioridad peatonal y ciclista. Reduciendo los tiempos de espera se favorecerá la distancia social de seguridad (esta medida obtiene muy buenos resultados en Bruselas).
- Respeto a los espacios peatonales y ciclistas para poder circular con seguridad, libres de obstáculos y sin restricciones. El cierre de carriles o anillos verdes seguros y el aparcamiento inadecuado obstruye su circulación.
- Refuerzo de aparcamientos en centros sanitarios y atractores de movilidad en previsión a un aumento de uso de la bicicleta por parte del personal sanitario y resto de actividades.




