Zaragoza en Común (ZeC), PSOE y Podemos han logrado que la extrema derecha (Vox) retire la "insultante" Declaración Institucional que propuso en la Junta de portavoces por el 8M. Dicho documento recogía, por ejemplo, que la lucha por la igualdad de la mujer es una excusa para el expolio del dinero público y el clientelismo, negando la actual desigualdad entre hombres y mujeres. Tal y como apunta ZeC, "también se refería a la discriminación y desigualdad que sufren las mujeres en nuestra sociedad como un consenso 'progre' que la izquierda ha querido convertir en dogma, o refiriéndose a la pedofilia o las vejaciones sexuales a mujeres como conductas propias de otras culturas, aportando además claros tintes racistas".
Finalmente, el Ayuntamiento de Zaragoza firmará la Declaración Institucional de la FEMP, que para Zaragoza en Común es "una declaración de mínimos" y que recoge, entre otros enunciados, que el Consistorio de la capital aragonesa "se suma a todas las voces que claman por un futuro sin discriminación por razón de género, donde hombres y mujeres formen parte de nuestra sociedad en igualdad de derechos y responsabilidades".
Desde Zaragoza en Común aseguran que no se conforman con las declaraciones y permanecerán "vigilantes para que el Gobierno PP-C’s, no siga haciendo concesiones a Vox que signifiquen un retroceso en los derechos de las mujeres conquistados con tanto esfuerzo como ha pasado con la reciente introducción del término 'violencia intrafamiliar' o la oficina antiabortista en los programas de la Casa de la Mujer" y continuarán "volcando nuestros esfuerzos porque este Ayuntamiento se apueste por la igualdad y por una ciudad libre de violencia machista con políticas públicas feministas que la aborden integralmente".
La extrema derecha en las Cortes califica al movimiento feminista de "lobby de extrema izquierda, masivamente subvencionado y que solo buscar clientelismo y rédito político"
El portavoz del grupo parlamentario de Vox en las Cortes de Aragón, David Arranz, ha asegurado que su formación no cree que en el Estado español exista una vulneración de derechos sobre las mujeres, que no están sometidas a violencia sexual o económica y que los movimientos feministas que organizan los actos instrumentalizan y colectivizan a la mujer.
Estos son los argumentos que Arranz ha explicado para justificar por qué la ultra derecha no ha apoyado la declaración institucional con motivo del 8M.
Según recoge EFE, Vox se negó si quiera a debatir el texto propuesto como declaración institucional en la Junta de Portavoces, haciendo imposible su aprobado, dado que este tipo de declaraciones siempre tienen que ser propuestas por unanimidad.
Su portavoz señalaba este lunes que la formación de extrema derecha no está de acuerdo con la "lucha de sexos" ni considera que las mujeres tienen problemas de protección de sus derechos y no percibe sometimiento ni violencia "económica, sexual, política o cultural" porque, según Arraz, "España no es Irán, Arabia o India".
También ha cargado contra el movimiento feminista, que según ha aseverado no representa a la mujer y al que ha calificado de "lobby de extrema izquierda, masivamente subvencionado y que solo buscar clientelismo y rédito político". Esos sectores "radicalizados" no representan a la mujer, ha ratificado Arranz.




