El Tribunal Supremo se reúne este lunes para analizar la doctrina de la reciente sentencia que hacía recaer en las entidades financieras el pago del impuesto de las hipotecas. En una controvertida sentencia, el Supremo modificaba su jurisprudencia anterior e interpretaba que no es el prestatario el sujeto pasivo de este impuesto, sino la entidad que presta el dinero.
Sólo un día después del fallo conocido el pasado 18 de octubre, el presidente de la sala, Luis Díez Picazo, anunció que dado el "giro radical" en la jurisprudencia y la "enorme repercusión económica y social" provocados por la sentencia, iba a analizar otra vez el caso para decidir si se confirma o no la sentencia.
Fuentes jurídicas consultadas por Efe han explicado que el pleno del Supremo, que no tiene necesariamente que anunciar este lunes sus conclusiones, no va a revocar la sentencia, sino a perfilar cuál es su alcance, si se aplica a las hipotecas que se firmen a partir de ahora o se retrotrae cuatro años atrás.
Si finalmente el Tribunal Supremo decide que son los bancos quienes tienen que abonarlo, el Ministerio de Hacienda calcula en 3.631 millones de euros el coste que puede tener para las entidades financieras el importe abonado por 1,5 millones de contribuyentes en los últimos cuatro años, que es el período no prescrito.
Jueces y magistrados han puesto en entredicho la independencia del Poder Judicial; en este sentido, la asociación Juezas y Jueces para la Democracia solicitaron la dimisión del presidente de la Sala.





