Como ya hiciese Jordi Cuixart el pasado martes 24 de abril, Oriol Junqueras ha pedido ser trasladado de Estremera a la cárcel catalana de Brians II o a otra prisión cercana a su domicilio en Sant Vicent dels Horts.
La petición del exvicepresident y líder de Esquerra Repúblicana (ERC) de Catalunya ha sido elevada a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, y en ella Junqueras ha alegado que sus motivos para pedir el traslado son estar más cerca de su familia y en especial de sus hijos menores de edad.
Tras la declaración indagatoria que tuvo lugar el pasado 16 de abril y en la que el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, procesó a Junqueras por “rebelión”, el político independentista considera que no hay ningún motivo para tener que estar recluido a tanta distancia de su casa. “No existen a día de hoy diligencias de instrucción” que precisen su intervención personal.
En su escrito, del mismo modo que hizo Cuixart y en la misma línea que Raül Romeva y Josep Rull también se han planteado hacer, el exvicepresident apela a los derechos de sus hijos menores de edad. “Después de seis meses en prisión y con las escasas posibilidades derivadas del sistema de visitas de convivencia y familiares, los derechos del menor a gozar de su salud física y emocional se podrían ver seriamente comprometidos”, señala Junqueras.
Además de esto Junqueras considera que la prisión provisional parte de la necesidad de respetar la presunción de inocencia y aminorar sus consecuencias en el preso. Algo muy distinto de lo que está ocurriendo en su caso, según su parecer.




