El último Dictamen del Observatorio de la Dependencia referido a 2017 pone de manifiesto aspectos positivos de la atención a la Dependencia en Aragón, especialmente la reducción de la lista de espera y el aumento de beneficiarios.
Sin embargo, para el Espacio de Derechos Sociales o Marea Naranja Aragón también es necesario revisar otros no tan positivos. Por ejemplo, se gasta menos dinero por cada dependiente y se crea menos empleo que en la media del Estado español.
Esto repercute en el tipo y calidad de las prestaciones que se ofrecen, “servicios baratos y de baja intensidad protectora y más prestaciones económicas muy escasas, privatizando el sistema y confiándolo a las mujeres y las familias”, apuntan desde esta plataforma.
“Así es fácil y barato reducir la lista de espera. Aún más si se retrasa la entrada al sistema. A los 7.717 dependientes sin atender hay que añadir las 6.907 personas que han solicitado la valoración y aún no la han recibido, tenemos 14.624 personas desatendidas por el sistema en el pasado 2017”, y añaden, “tenemos derechos de papel, reconocidos sin conbertura real”.





