Se celebran las elecciones más raras de la historia de Catalunya

Tras una campaña marcada por las prohibiciones, este 21D se celebran elecciones en Catalunya. Analizamos los elementos más destacados del período preelectoral y pensamos que pasará el día después.

21 diciembre, 2017. 07:00
Parlament de Catalunya

Oficialmente la campaña de las elecciones del 21 de diciembre en Catalunya empezó el 5 de diciembre, con todo, hablar de normalidad en estos comicios es una quimera en toda regla. La campaña lleva tiempo fraguándose, concretamente desde el 27 de noviembre, día en el que, por decreto, Mariano Rajoy impuso la celebración de los comicios.

Del mismo modo, el 20 de diciembre -como manda la ley- se produjo la jornada de reflexión en la que teóricamente no pueden llevarse a cabo mítines de ninguna naturaleza. No se produjeron, pero las máquinas electorales de las distintas fuerzas políticas no dejaron de lanzar mensajes. Diarios, radios, cuentas en redes sociales siguieron trabajando para que de esos 600.000 indecisos que consideran las encuestas, algunos se decantaran por la opción del partido propio. No es para menos, tal y como han recordado por activa y pasiva todas las candidaturas “Catalunya se juega mucho en estas elecciones”.

Si se trata de analizar rápidamente los hitos de estos meses preelectorales, sobresale por encima del resto una idea: el Estado español ha empleado todas sus armas para intentar minimizar al máximo las posibilidades del independentismo. Explicarlo sería largo, por este motivo es mejor enumerar: prohibición del lazo de color amarillo en las fachadas de edificios públicos por parte de la junta electoral, prohibición de símbolos independentistas en espacio públicos por parte de la misma junta, encarcelamiento de los líderes de ERC, exilio del líder de Junts per Catalunya, expediente a la televisión pública de Catalunya, persecución de personas vinculadas a los Comités de Defensa de la República por parte del Tribunal Supremo, miedo por realizar declaraciones imputables de las personalidades del mundo independentista, etc.

El clima previo a las elecciones del 21 de diciembre será recordado porque el Estado ha hecho de sucesos que en cualquier democracia alterarían la convivencia y pondrían patas arriba los medios de comunicación, en este caso se han vuelto normales, aceptables.

Más allá de esto, estas elecciones se pueden analizar bajo tres ideas:

El independentismo no se pudo unir

Tras el 1 de octubre, tras el encarcelamiento de políticos y políticas catalanes, tras el exilio de medio Govern, tras las imposiciones de la Junta Electoral, con todos elementos sobre la mesa, el independentismo ha sido incapaz de proponer una candidatura unitaria.
Han existido intentos, pero finalmente CUP, ERC y el PDeCAT han preferido competir por separado. Este fenómeno se explica en gran parte por la divergencia en relación con la unilateralidad. Mientras la formación anticapitalista sigue defendiendo esa opción como única legitima, ERC y Junts per Catalunya han preferido posicionarse en el marco de la bilateralidad o diálogo con el Estado español.

Por otro lado, esta campaña se ha hecho muy larga para las fuerzas independentistas. El 1 de octubre dio la legitimidad política que el movimiento de autodeterminación buscaba. Sin embargo, rentabilizarlo ha sido difícil con toda una maquinaria de guerra mediática haciendo la campaña en favor de Ciudadanos.

El unionismo y su nueva derivada

PP y Ciudadanos han aumentado en un buen puñado de decibelios sus discursos de campaña. Pese a que ambas formaciones han propugnado por activa y pasiva que están “hartas del procés”, lo cierto es que, con las encuestas sobre la mesa, parece que el mismo procés les da alas.

Jesús Rodríguez comentaba en unas declaraciones para el diario El Salto que las formaciones de extrema derecha han decidido no concurrir en las presentes elecciones. Queda por saber que las ha empujado a actuar de tal modo: ¿Ha sido la dureza del mensaje de PP y Ciudadanos lo que ha hecho que partidos filofascistas decidieran abandonar sus candidaturas? O ¿PP y Ciudadanos han radicalizado su fobia independentista para acercar a los votantes de esos partidos?

Estas elecciones han puesto sobre la mesa otro elemento. Probablemente no existía una extrema derecha pura en Catalunya, sin embargo, existen partidos que aúnan ideas de las extremas derechas que pueden verse a lo largo de Europa. Algo así como la Alt-Right catalana se ha hecho fuerte en los últimos meses y ha venido para quedarse.

La izquierda española y la validación del 155

Del PSOE y el PSC ya sabíamos que apoyaría al 155. Lo que parece extraño es el viraje que Podemos ha llevado a cabo en las últimas semanas. Primero fueron las declaraciones de Pablo Iglesias afirmando que el independentismo había despertado el fascismo, luego la comparación de Juan Carlos Monedero entre independentismo y ETA. Finalmente, el mismo intelectual de la formación morada ha afirmado para el Huffington Post sobre la aplicación del 155 que “había que aplicarlo porque se habían vuelto locos”.

Ciertamente Unidos Podemos ha recurrido la forma en la que el PP aplicó el artículo en Catalunya.

El discurso de PSC y Catalunya en Comú Podem lleva tiempo registrando una alta ambigüedad. En el caso de PSOE la poca claridad puede haber resultado determinado para su fortaleza en el Estado español. En el caso de Podemos, si hay que elegir a una parte perdedora de todo este proceso, se lleva el premio con bastante seguridad.

21 y 22 de diciembre

Un total de 5.554.394 catalanes y catalanas -un 0,79% más que en las elecciones de 2015-, tienen derecho a voto para elegir a las y los 135 diputados que forman el Parlament, del que saldrá el próximo president de la Generalitat.

Las encuestas han hablado claro para el día 21 de diciembre, primer día laborable de la historia reciente de Catalunya en el que se celebran elecciones. Los pactos serán difíciles, Ciudadanos sube como la espuma -aunque podría no ser tan claro- y en unos meses nos encontraremos en la misma tesitura que hace un tiempo.

¿Para qué han servido estas elecciones? Teniendo en cuenta que parece que nada va a cambiar las impuestas por Rajoy parece o una forma de humillar a los y las catalanas, o una forma de ganar tiempo.

· PUBLICIDAD ·
· PUBLICIDAD ·
· CANAL TELEGRAM ARAINFO ·
· CANAL WHATSAPP ARAINFO ·