Una patrulla de la Guardia Civil perteneciente a Castelló detuvo a las 2.50 horas de la madrugada de este viernes, en el punto kilométrico 95,500 de la A-226, en el término municipal de Cantaviella (Mayestrato) al presunto autor del tiroteo de este jueves que acabó con la vida de tres personas, dos guardias civiles y un ciudadano que iba con los agentes.
El detenido portaba en el momento de arresto tres armas de fuego, dos de ellas sustraídas a los dos guardias civiles asesinados. De este modo se ha puesto fin así al operativo de búsqueda y captura que ha llevado a cabo la Guardia Civil después de que fueran muertos a tiros los agentes de la benemérita Víctor Romero y Víctor Jesús Caballero, y el civil José Luis Iranzo.
El suceso ocurrió en la tarde del jueves en una casa de campo ubicada entre las localidades de Albalat de l'Arcebispe y Andorra durante el operativo de las fuerzas de seguridad diseñado con motivo de otro tiroteo que tuvo lugar en la zona el pasado 5 de diciembre. Entonces fueron heridas dos personas que acudían también a una masía a cambiar la cerradura y que fueron tiroteadas por una o dos personas.
La localidad de Albalat de l'Arcebispe, así como los alrededores, ha sido objetivo de diferentes robos las fuerzas de seguridad estaban investigando. En este contexto, y tras varias horas de pánico entre las y los vecinos de la zona, con informaciones confusas que apuntaban a que estaba atrincherado y luego abatido, se produjo el tiroteo de este jueves, lo que activó una operación de búsqueda de un individuo armado que habría huido en un vehículo "pick up" de color verde.
El delegado del Gobierno español en Aragón, Gustavo Alcalde, y el subdelegado en Teruel, José María Valero, se desplazaron al lugar y movilizaron para la operación agentes de la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil.
Alcalde compareció ante los medios para recalcar que no había cesado la búsqueda de un individuo como presunto autor de los disparos. Casi de madrugada se difundió un retrato robot del presunto asesino.
Pocas horas antes, la Guardia Civil confirmó las identidades de los agentes fallecidos, así como la del civil que estaba en el lugar de los hechos. Los dos guardias civiles residían en Alcanyz. Víctor Romero tenía 30 años y era natural de Calanda; Víctor Jesús Caballero, de 38 años de edad, era natural de Cádiz.
El civil, José Luis Iranzo, era nieto del recientemente desaparecido José Iranzo ‘El Pastor de Andorra’, agricultor y ganadero y un veterano sindicalista con experiencia en cargos ejecutivos de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) –actualmente, formaba parte de su Comisión Ejecutiva– así como en la Coordinadora de Organizaciones Agrarias (COAG).
Seguidamente, comenzaron a sucederse las condolencias y muestras de pésame de las autoridades. A través de sus respectivos perfiles de las redes sociales, el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy; el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, y el presidente de Aragón, Javier Lambán, manifestaron sus condolencias y expresaron su apoyo a la Guardia Civil.




