El domingo 10 de diciembre la coalición nacionalista Pè a Corsica (Por Córcega) formada por el partido autonomista liderado por Gilles Simeoni y las formaciones independentistas encabezadas por Jean-Guy Talamoni obtuvo la mayoría absoluta en la segunda vuelta de las elecciones de Córcega.
Con el 56,46% de los votos, el partido nacionalista alcanzaría entre 40-42 escaños de los 63 totales de la Asamblea corsa; un resultado muy superior a los 24 escaños de un total de 51 que obtuvo hace 2 años la coalición.
En segunda posición se sitúa la fuerza regionalista de derechas de Jean-Martin Mondoloni con el 18,29% del escrutinio, seguida por la lista apoyada por Emmanuel Macron, Andà Per Dumane, que tiene el 12,67% de los votos. La última posición es para el partido liderado por Valérie Bozzi que es apoyado por los y las republicanas francesas -el "partido de Sarkozy"-.
La segunda vuelta de las elecciones de Córcega significó, además de la victoria de independentistas y nacionalistas, un aumento de la participación. De este modo, si en la primera cita a urnas votó el 47% de la población de la isla, en esta segunda cita del balotaje lo hicieron un 52,6% de la ciudadanía.
A partir del 1 de enero se abre un escenario nuevo en la gobernabilidad de la isla. Con la contundente mayoría absoluta, la fuerza autonomista ya ha afirmado mantiene la cuestión de la independencia “formalmente” apartada de sus tareas cotidianas. No sucede lo mismo con otras cuestiones como la negociación durante los tres próximos años de un estatuto de autonomía que tendrá vigencia durante los siete años siguientes; piedra angular de la coalición autonomista.
Además de esto Pè a Corsica también ha adelantado que su gobierno tiene tres objetivos principales: la coficialidad de la lengua corsa con el francés, la amnistía para todas las presas y presos políticos corsos, y un estatuto especial de residencia para los y las corsas con el que, según el diario Naiz, se quiere combatir “la especulación inmobiliaria de la isla” y “la desposesión de la tierra”.
Tras la noticia de la victoria del nacionalismo y el independentismo en Córcega, numerosos medios españoles ya han dado su parecer ante la cuestión. El Mundo, por ejemplo, titula “El ‘veneno’ nacionalista se expande a Córcega”. El título recoge una expresión de Jean-Claude Juncker que afirmaba que “los nacionalismos son un veneno". Un titular que recoje a la perfección al tensión actual en Europa entre ragiones y gobiernos centrales.





