Desde su creación, el teléfono del acoso lleva recogidas 31 notificaciones de menores aragoneses en posible riesgo de acoso escolar, de un total de 180 llamadas de alumnado, profesorado y familias con necesidad de información. Hasta el momento, el 60 % de las llamadas registradas han sido realizadas por las familias, el 17 % por alumnos, el 5 % por profesores, el 12 % por otros organismos oficiales y el 6 % restante no son válidas.
Esto no significa que se trate de 31 casos de acoso, sino que responden a notificaciones que se derivan a la Asesoría de Convivencia que coordina la intervención entre familia, alumnado y centro, trabajando con la Inspección Educativa y los Servicios de Orientación del centro. Son casos que se están analizando para conocer la situación de convivencia que existe detrás de la llamada.
En un plazo de 48 horas desde la notificación, la Asesoría de Convivencia contacta con la familia del menor para iniciar la intervención. Para el desempeño de estas tareas, el departamento ha incrementado la plantilla de la asesoría.
Desde el Departamento se trabaja tanto en la prevención como en la mediación. Más de cien centros de Aragón se están formando este curso en Convivencia Escolar. De ellos, alrededor de 50 centros ya están trabajando con mediación escolar, alumnado ayudante y ciberayudante. De hecho desde el Departamento de Educación se quiere adelantar a Primaria estos programas, que ya se aplican en estos ciclos en al menos diez centros.
"Cuando llegamos al Gobierno nos propusimos recuperar, prestigiar y dignificar nuestra educación y qué mejor manera de hacerlo que garantizando que la escuela es un lugar seguro para aprender disfrutar y convivir", aseguró la consejera de Educación, Mayte Pérez. El teléfono de acoso escolar "es un instrumento para que las familias, los docentes y el alumnado sepan que no están solos, que tienen un equipo de personas que pueden ayudarles ante los problemas de convivencia", explicó la consejera.
Por otro lado, desde mayo, el departamento de Educación del Gobierno aragonés trabaja junto a la Universidad de Zaragoza, para elaborar un diagnóstico de la convivencia en las aulas aragonesas.
Plan integral contra el acoso
El Departamento de Educación ha mostrado desde el inicio una preocupación por la convivencia en las aulas aragonesas y ha detectado que la realidad social y educativa ha avanzado a un ritmo más rápido que la normativa y las acciones programadas desde la Administración. Por ello, ha diseñado esta estrategia global contra el acoso escolar que se fundamenta en varios pilares.
El primero de ellos es la atención inmediata, integral y continuada. En esta línea, se enmarca la creación del teléfono contra el acoso que ya está operativo 24 horas, los 365 días del año y que se dirige a los menores que vivan una situación de acoso o que sean conocedores de ella. Este es el primer teléfono que se crea en el Estado español gestionado desde un Departamento de Educación y ofrece atención personalizada, psicológica e integral. El número es el 900 100 456.
La segunda línea de acción es la actualización de los protocolos de actuación. Los actuales datan de hace una década y no responden a toda la realidad que se vive en los centros aragoneses. Los nuevos suponen una simplificación de los procesos, una información rápida a las familias y un plan individualizado de cada caso, que sitúe las acciones que hay que hacer, quién debe de llevarlas a cabo, cómo y qué ámbito, en el familiar, en el escolar o en ambos, y en su caso los grupos implicados en las actuaciones y evaluación del mismo.
En tercer lugar, se está abordando un cambio normativo. Se pondrá nombre al acoso. En la actualidad, la normativa no contempla este concepto específicamente y se engloba dentro de las conductas graves de convivencia en general (entre las que se incluyen cuestiones no relacionadas con el acoso), lo que impide tener datos específicos sobre estas situaciones. Como novedad, la normativa introduce la figura del observador. Hasta ahora, solo se hablaba de víctima y agresor.
Por último, en este capítulo se van a potenciar las comisiones de convivencia de los centros con la incorporación de los servicios de orientación (hasta ahora las formaban el profesorado) y se resaltará el papel de las familias y de los alumnos.
En cuarto lugar, se ha reforzado el trabajo de la asesoría de convivencia, un organismo que depende del Departamento de Educación y compuesto por técnicos en orientación educativa, trabajo social y asesoría normativa. Se va a incidir también en la formación y el próximo curso se hará un análisis de las fortalezas y las debilidades del sistema educativo aragonés en materia de convivencia escolar y especialmente de las situaciones de acoso escolar.




