Más de un cuarto de siglo después y la realidad empecinada en confirmar la necesidad de las renovables, aunque se prefiere que los vientos soplen para no mover molinos sino para extender el CO2 no se sabe muy bien dónde, quizás sea mejor enterrarlo, esa parece la opción preferida, y así no verlo. Y, si se pudiera, se apagaría el Sol, no sólo para ocultar lo que está ocurriendo, también para seguir llenando de obstáculos lo que necesariamente será, un futuro de las renovables. O no habrá futuro.
Corría el año 86 del siglo pasado, Chernobil estremeció al Planeta. No quisimos aprender la lección y tiempo después, a mediados de marzo del año pasado, tuvimos la reválida; Fukushima tampoco pasará a la Historia por hacer luz entre tanta oscuridad. Oscuridad radiactiva y radiativa. El CO2 de los combustibles fósiles atrapa inexorablemente cada vez más la energía que debíamos dejar escapar para refrescar un poco nuestra atmósfera.
Y cuando la cosa parecía despegar, no exenta de dificultades y tendenciosas interpretaciones, llegó la orden: ¡hay que parar motores! El RD1/2012 ponía una zancadilla al futuro. Uno de los sectores punteros de la economía española, el de las renovables, y particularmente el de alguna de ellas, tenía que detenerse. Siguiendo las previsiones del PER 2011-2020 esto supone la pérdida de 62.000 M€ en nuevas inversiones y de cerca de 300.000 empleos, según informan desde las webs del sector renovable. ¡Como si nos lo pudiéramos permitir!
Y claro, ante tanta estupefacción, no tardó en saltar a la luz pública las ingentes ayudas que están permitiendo que el carbón y la nuclear sigan alimentados artificialmente del gotero del dinero público. Y por el arte de birlibirloque lo que tiempo ha era una infamia ahora servirá, o eso se pretende, para evadir la responsabilidad social de estas industrias que hipotecan el futuro. No sólo se ha tenido que reconocer que aquello del cambio climático no era un burdo invento de quienes querían detener la economía, sino que, en palabras de Eduardo Montes, la cabeza más visible de la propia patronal de las eléctricas, se reconoce lo que estos mismos herejes antipatriotas llevan años afirmando, la energía nuclear no es tan barata como nos hacían creer.
Pues no señores del Gobierno, pues no señores de UNESA, pues no. Nosotros no vamos a cejar en nuestro empeño de apostar por un valor seguro, un valor ganador. Confiábamos en las renovables hace años y seguimos confiando en ellas. Contra viento y marea. Y aprovecharemos cualquier resquicio para colarnos por allí. Aquellos huracanes liberalizadores de la ley 54/1997 dejaron la puerta abierta al establecimiento de comercializadoras de electricidad. No vamos a desaprovechar esa oportunidad. Som Energia nacimos hace no mucho tiempo al amparo de la desregulación del mercado eléctrico con valores que nos permiten superar ya con creces los dos mil cooperativistas. Y un ritmo de crecimiento envidia de cualquier otra cooperativa.
Presentación de Som Energia en Uesca.
Som Energia somos la primera cooperativa de producción y consumo de energía renovable del mercado. Y son precisamente esas tres patas las que nos dan la garantía de que estamos en el camino correcto.
Transparencia, interés colectivo y no crematístico, confianza, cercanía, ilusión, seriedad, etc. Esas podrían ser algunas de las características que nos definen como empresa cooperativa. Apostamos por un modelo económico que pone antes a las personas que a los intereses económicos. Aportamos por poner en valor zonas rurales. Apostamos por la implicación de las gentes en su propio futuro. Apostamos, en definitiva, por cooperar para transformar.
Nuestra actividad económica principal consiste en comprar y en vender, como comercializadora que somos. Pero no cualquier cosa, compramos y, por tanto, vendemos a nuestros propios socios, energía eléctrica de origen totalmente renovable. Aunque bien pudiera resultar sorprendente, la artimaña de la certificación del origen de la misma nos permite garantizarlo. Tanto es así que la propia Comisión Nacional de la Energía (CNE) ya nos ha concedido la etiqueta A que certifica precisamente eso, que sólo compramos y vendemos energía de origen renovable. Lejos de otras etiquetas como la E que tiene la empresa del “calor azul”, conocida como Endesa.
Finalmente, nuestra apuesta, y esta sí que es una gran apuesta, consiste en cerrar el círculo. Nos implicaremos en inversiones de instalaciones de producción de energía eléctrica de origen renovable. Fotovoltaica, eólica, etc. Nuestros pequeños ahorros no van a servir para beneficio de la banca, los vamos a poner al servicio de la cooperativa, al servicio de las personas. Y no con intención de producir pingües beneficios en arriesgadas aventuras, sino de producir precisamente eso que consumimos, kWh de origen renovable para los propios socios.
Más allá de campañas caras publicitarias de lavado de cara, no necesitamos disfrazar nuestra imagen, somos quienes somos y así nos presentamos públicamente, dando la cara a personas interesadas. Y este 26 de abril nos toca ir abriendo camino por el Alto Aragón, comenzamos en Uesca. La fecha elegida no es casualidad, antes al contrario, es muy intencional.
Son muchas las experiencias cooperativas que conocemos, muchas de ellas vinculadas al consumo, por ejemplo de productos ecológicos. Som Energia constituye la primera vinculada al sector energético, al áspero sector energético. Somos una cooperativa sin ánimo de lucro que reúna a miles de personas deseosas de cambiar el modelo energético actual y trabajar para alcanzar un modelo 100% renovable.
Desde Som Energia venimos a proponer otro tipo de energía, una energía limpia y transformadora, una energía de cambio. No debemos esperar a que los gobiernos lo hagan por nosotros, lo podemos hacer nosotros si nos lo proponemos.
Si cada una de nosotros elige consumir energía verde en casa, iremos transformando desde el poder que tiene ser consumidor.
Si cada uno de nosotros invierte una pequeña cantidad es posible poner en marcha proyectos de generación a partir de fuentes renovables (biogás, solar, eólica, etc.). De manera independiente, sin depender de nada más, sólo de nuestra voluntad.
Som Energia queremos ser una herramienta que permita caminar hacia el futuro que queremos, y que empecemos a hacerlo a partir de ahora mismo.
Acércate a conocernos, te explicaremos nuestro proyecto, tu proyecto.
Jueves 26 de abril de 2012, 19:30 h en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación (Magisterio) C/ Valentín Carderera, nº 4, Uuesca.
SOM ENERGIA




