El hallazgo lo hizo la vecina Mercedes Salvador y la excavación se ha realizado a impulsos de la Asociación Torre Rodén apoyada por Apudepa. Para ello se ha contado con una pequeña ayuda de la Diputación de Zaragoza, a favor de asociaciones sin ánimo de lucro, y con un equipo de arqueología y de personas voluntarias que han excavado el yacimiento.
La investigación la ha dirigido el arqueólogo y ceramista Javier Fanlo contando con la colaboración del profesor Jesús Picazo, Universidad de Zaragoza, miembros del equipo "Primeros Pobladores del Valle del Ebro". También han ofrecido su colaboración el equipo de investigación del MINECO, que dirige la profesora Carmen Morte (Universidad de Zaragoza), relativo a las formas artísticas del alabastro en el valle del Ebro y su procedencia geológica. En esta primera fase de excavación han participado y visto el yacimiento 12 personas.
Desde Apudepa destacan que en la citada escombrera, muy rica en materiales, se halla todo el proceso de elaboración del alabastro: Preformas (o bolo de alabastro en basto trabajado con una azuela); cilindros torneados (o desechos de los interiores de los vasos); los cortes de las bases circulares de los vasos y restos de piezas elaboradas de los cuencos de alabastro.
"La abundancia de cilindros indica que se hicieron y comercializaron muchas piezas", apunta la asociación. Se ha encontrado también que la escombrera, perfectamente definida, está sellada por una capa de cenizas y las cerámicas que se hallan por encima de este nivel apuntan a un taller de cronología no reciente. "Las investigaciones de laboratorio siguen su curso con los informes y estudios preceptivos", concluyen.





