Tras la muerte de Keith Lamont Scott el pasado martes, cientos de personas salieron a manifestarse para denunciar la actuación policial y se registraron enfrentamientos con los agentes desplegados en el lugar en el que fue abatido a tiros.
A pesar de que la Policía ha lanzado gases lacrimógenos para dispersar a algunas de las personas manifestantes, las protestas del jueves han sido menos violentas que las de los dos días anteriores. El balance hasta ahora se salda con numerosas personas heridas y medio centenar de detenidas.
Scott, de 43 años, fue abatido por disparos de la policía en el aparcamiento de un edificio de apartamentos mientras esperaba que su hijo regresase del colegio para recogerlo.
La policía acusó a Scott de ir armado –en un estado en el que llevar una pistola es legal si se tiene permiso– y de suponer una "amenaza de muerte inminente" para los agentes, un relato que familiares y testigos rechazaron.
Los familiares de Scott, precisamente, han tenido acceso a los vídeos del suceso grabados por policías y han pedido que las imágenes se hagan públicas "inmediatamente".
El jefe de la Policía de Charlotte, Kerr Putney, ha dicho al diario ‘The Charlotte Observer’ que, según lo que él ha podido ver en las imágenes del vídeo, la actuación del agente Brentley Vinson, autor de los disparos, estuvo justificada, una postura compartida por la alcaldesa Jennifer Roberts.
La alcaldesa de Charlotte, Roberts, y la Policía de la ciudad han impuesto este jueves un toque de queda, que entró en vigor esta medianoche y que se mantendrá o bien hasta que se levante el estado de emergencia declarado el miércoles por el gobernador del estado de Carolina del Norte, Pat McCrory, o bien "hasta que se revoque por parte de las autoridades".
En un comunicado difundido desde el Ayuntamiento, Roberts ha señalado que entre las 00.00 y las 6.00 horas, estará prohibido viajar por cualquier espacio público "excepto para buscar asistencia médica, alimentos o cualquier otro servicio necesario para el bienestar de sí mismo o de sus familiares".
La muerte de Scott llega en un momento de debate nacional sobre el uso de la fuerza letal por parte de la Policía, especialmente en contra de ciudadanos afroamericanos.





