El Colectivo Pedalea llama a participar en la marcha ciclista hasta Botorrita que se celebrará el próximo domingo 28, con salida en la gasolinera de Valdespartera a las 8:30, para recordar a Enrique Comín y Alberto Martínez, ciclistas fallecidos el pasado domingo tras ser arrollados por un conductor ebrio, y para reclamar que se tomen medidas para que algo así no vuelva a suceder. Pedalea se suma así a la convocatoria lanzada por los clubs deportivos, y hace un llamamiento a ciclistas del ámbito urbano a participar también en este acto.
En primer lugar, desde el colectivo ciclista expresan sus condolencias y solidaridad con las familias de Enrique y Alberto, y piden que se haga justicia, y que este caso, como tantos otros de irresponsabilidad criminal al volante, no sea tratado con la benevolencia propia de una fatalidad inevitable, sino como lo que es: un episodio más de la violencia vial que nuestra sociedad no consigue erradicar de las carreteras y calles.
Además, reclaman que se tomen medidas para mejorar la seguridad de las personas que circulan en bicicleta, tanto en la ciudad como fuera de ella. Medidas como campañas de información, concienciación, control y sanciones, limpieza y arreglo de arcenes, limitación de la velocidad en tramos y días concretos, o la construcción de vías ciclistas seguras, cómodas y útiles, tanto en el espacio urbano como en el interurbano. "Todas estas medidas deberían formar parte de un Plan Aragonés de la Bicicleta, destinado a promocionar y hacer segura la práctica ciclista. Este Plan sigue sin ponerse en marcha, pese a que existe para ello una partida en los presupuestos de la Comunidad Autónoma, que inexplicablemente no se ha ejecutado", advierten desde Pedalea.
"Queremos insistir en la necesidad de respeto a la integridad física de quienes usamos la bici. Las estadísticas no indican que éste sea un vehículo con más accidentalidad que otros, y la actitud de la mayoría de conductores va mejorando en los últimos años, pero persiste una minoría que sigue sin respetar, y es necesario actuar con contundencia para que estas personas modifiquen sus hábitos o sean apartadas de la circulación", reclaman.
Recuerdan, con preocupación, que han detectado que sigue existiendo demasiada desinformación acerca de las normas de seguridad que se deben cumplir respecto a las bicicletas, como la obligación de dejar una distancia de 1,5 metros al de adelantar, o de cambiar de carril para hacerlo en vías urbanas, así como el derecho a circular en paralelo o en grupo por las carreteras y por el centro de su carril en vías urbanas. "Es necesario que estas normas se difundan y se respeten, para que desaparezca el acoso a las bicicletas, ya sea intencionado o por desconocimiento".
"Con más preocupación aún detectamos actitudes y discursos que favorecen esta falta de respeto a la bici; especialmente desde su reaparición en la escena urbana, desde determinados sectores sociales o políticos se la presenta como un problema o un estorbo, o se desprecia la infraestructura ciclista como algo inútil, superfluo o molesto. No perdamos la perspectiva. La inversión en bicicleta es positiva y revierte en más seguridad y más bienestar para todos. No está de más recordar los múltiples beneficios que la práctica ciclista tiene para quien la usa, para la ciudad y para nuestro planeta en general: salud, buen humor, mejora medioambiental, eficiencia en los desplazamientos, ahorro económico, accesibilidad para todos los bolsillos, creación de empleo, fomento del turismo, calidad urbana, o seguridad vial, por mencionar algunos", concluyen.





