En este importante evento deportivo participarán 32 selecciones -16 en cada categoría- procedentes de los cinco continentes. La final femenina se disputará el 2 de julio y la masculina el domingo día 3, ambas en el pabellón municipal Siglo XXI.
Ver a las futuras estrellas del baloncesto mundial no será caro. Y además, precios especiales para las personas aficionadas U17. El pase de todo el campeonato sale por 35 euros (15 para menores de 17 años), mientras que habrá pases de día desde 3 euros. Las entradas se podrán comprar en el Pabellón Siglo XXI, en el de Utebo o en esta dirección.
En la pista se podrá ver a esos jugadores de 17 años que dentro de poco podremos ver en las grandes ligas europeas o en la misma NBA. Entre los actuales campeones habrá que seguir a Gary Trent Jr, hijo de un ex jugador de la NBA; o el ‘jugón’ Markus Howard; en Canadá se habla maravillas de Rowan Barret, un alero zurdo con un físico espectacular; la campeona de Europa, Bosnia, llega con Dzanan Musa, otro de esos jugadores capaces de hacer de todo en una pista de baloncesto… y las promesas estatales, como Sergi Martínez y Miguel González.
Las próximas estrellas femeninas tienen 17 años pero algunas de ellas un futuro espléndido. La canadiense Alyssa Jerome dará espectáculo; la brasileña Isabela Nicoletti, formada en Estados Unidos, será la estrella del equipo latinoamericano; la australiana Jazmin Shelley liderará a las siempre potentes oceánicas; la portuguesa Ana Ramos, la checa Veronika Sipova, las italianas Lorena Cubaj o Elisa Pinzan,… o las jugadoras estatales Aina Ayuso, Natalia Rodríguez, Paloma González, Lucía Rodríguez, Sofía Galerón. Talento para elegir.
Según datos de la Federación Española de Baloncesto, los Mundiales de Baloncesto U17 dejarán un retorno directo de seis millones de euros en la economía local. Este impacto repercute en términos de alojamiento, manutención y promoción directa para la imagen de la ciudad. La Federación Española de Baloncesto cifró en más de 15.000 las pernoctaciones y más de 1.500 visitantes que se producirán en Zaragoza con motivo de este evento.
La implicación de la capital aragonesa con el mundo del baloncesto ha sido decisiva a la hora de decidir que fuera sede de los mundiales de las jóvenes promesas del baloncesto.




