Esta iniciativa parte de la propuesta del colectivo “Queremos entrar” y dos de sus componentes, Sergio Vinadé y Nacho Pascual, ofrecieron la rueda de prensa para explicarla acompañados por representantes de todas las fuerzas políticas con representación en las Cortes.
El objetivo es que las y los menores puedan acceder a la cultura en las mismas condiciones a un concierto que a un teatro o a un cine, además de permitir que aquellos que actúen puedan desarrollar su trabajo.
Las dos normas que necesitarán ser modificadas recogían la prohibición total del acceso de menores a aquellos lugares donde se celebran habitualmente los conciertos, con excepción de los grandes espectáculos.
De este modo, con la modificación que plantea la propuesta se introduciría un matiz de forma que se mantendría la prohibición de acceder a este tipo de recintos, excepto para asistir a representaciones musicales en vivo.
En concreto, las y los menores a partir de los 16 años podrán acceder solos a estos lugares, mientras los que estén por debajo de esta edad deberán hacerlo acompañados de un adulto responsable.
En ambos casos el menor siempre estaría identificado y los encargados de las salas realizarán las comprobaciones necesarias ante la venta de alcohol y tabaco en la sala y para que abandonen la sala una vez finalizado el espectáculo.




