El 6 de marzo de 2015, el Grup contra la Corrupció a Catalunya consiguió un hito histórico, política y jurídicamente sin precedentes: el Parlament de Catalunya aprobó por 62 votos a favor y 60 abstenciones (CiU y PP) la personación de la Generalitat de Catalunya como acusación en el juicio a Urdangarín y la Infanta Cristina, al ser la Generalitat de Catalunya perjudicada directa del presunto fraude.
Sin embargo, el Govern no implementó lo aprobado por el Parlament y la Generalitat no se personó en la causa judicial.
"Así, con un Govern que no atiende el mandato parlamentario y una Fiscalía que no ve indicios de que haya cometido delito alguno, el pseudo-sindicato Manos Limpias ha sido la única acusación del caso Noos que apuntó a la Infanta como colaboradora necesaria de los presuntos delitos fiscales", afirma el .
Para el Grup contra la Corrupci, "la falta de responsabilidad de un Govern que hace oídos sordos a una ciudadanía que toma el relevo ante la pasividad de las instituciones, ha comprometido seriamente que un proceso judicial de este calibre pueda desarrollarse con normalidad y ha provocado que lo único que separe hoy a la infanta de la absolución automática, sea la acusación de una entidad cuyo responsable ha sido detenido como presunto extorsionador".





