En su veredicto, el TPIY declara culpable a Karadžić de uno de los dos cargos de genocidio, cinco crímenes de lesa humanidad (persecución, exterminio, asesinato, deportación y actos inhumanos) y cuatro crímenes de guerra (asesinato, terror, ataques ilegales a civiles y toma de rehenes). Sin embargo, fue absuelto de un primer cargo de genocidio.
En cuanto a la masacre ocurrida en 1995 en Srebrenica, donde 10.000 personas fueron asesinadas y enterradas en fosas comunes en lo que supuso la mayor matanza en Europa tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, el veredicto del alto tribunal de la ONU sostiene que entre el 11 de julio y el 1 de noviembre de 1995 Karadžić participó en una "organización criminal conjunta" para matar a miles de hombres bosnios musulmanes y desplazar forzosamente a mujeres, ancianos y niños.
Este veredicto es uno los más importantes del TPIY, establecido en 1993 para procesar a los presuntos responsables de las graves violaciones de derechos humanos cometidas en los territorios de la Antigua Yugoslavia.
Karadzic también fue condenado por el TPIY por su responsabilidad como superior, ya que "sabía o tenía razones para saber que estos crímenes se iban a cometer o se estaban cometiendo por fuerzas bajo su control efectivo, no previniéndolos ni castigando a sus perpetradores".

