Con el 100% de los votos escrutados, las elecciones en la ciudad de Uesca dejan un triste escenario, donde la división de la izquierda ha hecho estragos. Solo tres partidos entran en el Ayuntamiento: PP, PSOE y el ultraderechista Vox.
Desaparecen Podemos, candidatura encabezada por Guillermo Boix (con un 4,68% de los votos), que tenía dos ediles, y el partido neoliberal Ciudadanos, que tenía tres.
Tampoco entran las otras tres formaciones de la izquierda, que ya se quedaron fuera en la pasada legislatura, al no superar el 5% necesario: Cambiar Huesca, con Pilar Callén, (4,47%); CHA, con Sonia Alastruey (4,43%); y Verdes Equo, con Silvia Mellado, (4,3%). En total, entre las cuatro candidaturas a la izquierda del PSOE -Podemos, Cambiar, CHA y Verdes- suman casi el 18% de los votos.
Así las cosas, el PP de Lorena Orduna gana los comicios al obtener 12 concejales con 8.841 votos (36,07%), a uno de la mayoría, tres representantes más que en 2019 cuando fue segunda fuerza (7.463 votos -29,80%-).
El PSOE de Luis Felipe pasa a ser segunda fuerza con 10 concejales, los mismos que en 2019, pero perdiendo votos (de 8.335 -33,36%- a 6.938 -28,30%). Felipe pierde la alcaldía tras ocho años en el cargo.
Por su parte, la ultraderecha de Vox pasa de quinta a tercera fuerza política, con tres concejales (2.581 votos -10,53%-) frente al único representante que obtuvo en los pasados comicios (1.310 votos -5,23%-).




