Juana Rivas, la madre granadina que el 26 de julio decidió esconderse para no permitir que sus hijos volvieran con su padre condenado por maltrato, ha salido del juzgado de guardia de Caleta tras entregarse este martes 22 de agosto. En torno a las 16.00 horas salía de los juzgados granadinos y aseguraba que va a seguir luchando por la custodia de sus dos hijos: "No me voy a la cárcel, me voy a mis casa con mis niños. Y vamos a seguir peleando e investigando".
Tras la declaración de Juana Rivas ante el juez, la Fiscalía había pedido la prisión provisional, comunicada y sin fianza, sin embargo el juez ha desestimado esta medida y ha decretado la libertad provisional sin fianza. De esta forma, Juana Rivas no tendrá que entregar a los menores al padre.
Rivas había sido detenida al acudir este martes a los juzgados de Caleta después de que el pasado 8 de agosto, el juez decretó la orden de busca y captura por desobedecer la orden judicial de entrega de los menores.
Según informa el diario Público, esta mañana se ha conocido que el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Granada ha dictado la retirada del pasaporte de los menores, así como la prohibición de salida del territorio Schengen, sin autorización paterna o judicial.
En la entrada de los juzgados se había convocado una concentración de apoyo a Juana Rivas al grito de "Todos somos Juana" o "Un maltratador no es un buen padre". La hermana de Rivas y Francisca Granados, asesora legal, han recibido a los medios. Por su parte, Francisca Granados ha declarado que "la mujer no estaba detenida", sino que se trata de una medida decretada por el juez para que la madre granadina entrara custodiada por la policía.

