Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió el domingo el centro de Italia, con el epicentro a 68 kilómetros al sureste de Perugia y a 108 kilómetros de profundidad, dijo el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El terremoto ha provocado el derrumbe de numerosos edificios y la histórica basílica de San Benedicto de Norcia ha colapsado quedando tan solo en pie su fachada. Tres días antes, otros dos seísmos, uno de magnitud 5,4 y otro de 6,2. sacudieron la provincia de Macerata, en la región de Las Marcas.
Horas después del seísmo, no se habían registrado víctimas mortales, pero algunas personas habían resultado heridas. "No ha habido muertes registradas, pero hay una serie de heridos", dijo el jefe de Protección Civil, Fabrizio Curcio, en una rueda de prensa, añadiendo que sólo una persona estaba grave, en torno a las 10.00 de la mañana.
El terremoto ha sido de mayor intensidad que el que sacudió la región el 24 de agosto, en el que murieron casi 300 personas.

