Es el caso de Urbaser, empresa perteneciente al grupo ACS de Florentino Pérez y en la actualidad en proceso de venta a Firion Investments, una empresa radicada en Madrid, pero subsidiaria del gigante chino CNTY (China Tianying) que aporta el 100% del capital. Esta sería la típica noticia de páginas económicas, pero que tiene un alcance real para la ciudadanía por la conexión directa de Urbaser con las instituciones.
La maniobra de ACS ha sido todo un ejemplo de ingeniería contable para burlar los controles públicos. Por lo pronto simuló trocear Urbaser y venderla por partes para no despertar sospechas, dado que tiene contratos millonarios en ciudades de la magnitud de Madrid o Barcelona, donde su lamentable gestión de la limpieza viaria ha generado multitud de quejas. También en Zaragoza recibió propuesta de sanción municipal muy grave a principios de año por incumplir el pliego de condiciones en la gestión del Ecovertedero que tiene asignada.
Más tarde fue contactando de forma más o menos discreta con diferentes fondos de inversores hasta que ha consumado la venta de su ingente negocio de basuras por una cifra entre los 1.164 y los 1400 millones de euros, que se sellará a finales de año.
¿Y a quién se ha vendido este lucrativo negocio? Pues es una respuesta difícil de dar, pues Firion es una empresa opaca registrada con un capital de 3000 euros en Madrid hace cuatro meses. Y el grupo CNTY, verdadero inversor del proyecto, es un monstruo económico que ha hecho de la gestión de residuos un inmenso negocio. De hecho en 5 años ha incrementado su facturación un 174%
CNTY tiene incineradoras, plantas de reciclaje, plantas generadoras de energía y también negocios inmobiliarios o de venta de maquinaria, pero es muy poco lo que se sabe de ella en Europa, más allá de indicadores económicos, cotizaciones en bolsa y un puñado de nombres de ejecutivos chinos.
ACS también es una maraña empresarial de la que forman parte, por ejemplo, Clece, Moncobra o Drace, responsable del escándalo en la gestión de la depuradora zaragozana. Y respecto a Urbaser rara es la comarca o población aragonesa de cierto tamaño por la que no ha pasado o con la que no mantiene contratos en la actualidad que van desde la misma Zaragoza, la comarca del Xiloca o el Alto Aragón. Aunque el negocio es mucho más grande y lo mismo se puede encontrar a Urbaser recogiendo las basuras de Buenos Aires que gestionando el vertedero de Marsella. En total unas 20.000 personas trabajan para la empresa.
ACS, por otro lado, formaba junto con FCC, Ferrovial y Sacyr lo que se dio en llamar el cártel de la basura, lo que significaba que entre estas cuatro corporaciones controlaban la mayoría de la recogida y gestión de residuos en el Estado español, llegando a acuerdos entre ellas para no pisarse negocios, por lo que fueron multadas por la Comisión de Competencia.
Ahora Florentino Pérez asegura que se respetarán los empleos, pero su empresa de momento hace caja, pues se estima que ganará más de 500 millones con la operación. Las instituciones, su principal cliente, se encuentran con que la empresa que les provee servicios rinde cuentas ante un desconocido grupo de inversores con su sede real a 9.000 kms.
Y todos los demás encontramos otro ejemplo más de empresas que gestionan lo público pero que no se deben a nadie más que a su cuenta de resultados.

