¿Un buen balance?

El autor hace balance de un año de gobierno de la ciudad de Zaragoza

Pedro Santisteve, Luisa Broto y el resto de concejales y concejalas de Zaragoza en Común entrando al acto de investidura en 2015 | Foto: Pablo Ibáñez

A un año de las elecciones municipales leemos que la ciudad está paralizada. La lupa viaja al urbanismo... de grandes proyectos: los outlets de Plaza Imperial y de Torre Village, así como el supermercado propuesto en los terrenos del antiguo colegio Lestonnac, entre otros.

La construcción de centros comerciales prosigue sin importarnos las plataformas logísticas casi vacías o enfermos con respiración asistida (Augusta o Aragonia), por no citar los empleos perdidos en el sector comercial. Un ejemplo: desde la apertura de Puerto Venecia se han destruido más de 6.500 empleos.

Word Monuments Fund, organización dedicada a la preservación del patrimonio cultural, ha incluido a Averly en el Word Monuments Watch 2016. Este "catálogo" incluye patrimonio cultural de todo el mundo que está en riesgo debido a las inclemencias de la naturaleza y al impacto de los cambios sociales, políticos y económicos.

El proyecto de 232 pisos liquidaría el último complejo industrial completo del siglo XIX de nuestra ciudad. Acabar con nuestro patrimonio en una urbe con miles de viviendas sin vender parece un sinsentido.

Una sola línea para mencionar el plan de acción de comercio local, que cuenta con la opinión del sector; un sector con el doble de personal contratado que las grandes superficies y con un empleo de mayor calidad y estabilidad; o la primera huelga en el transporte público que se soluciona sin que el Ayuntamiento ponga un euro, el programa de captación de vivienda para alquiler social, la mejora del control de las contratas, la progresiva reorganización de los servicios municipales, el proyecto de presupuestos participativos de 2017...

No, no son de recibo determinados balances que se fijan en grandes obras y olvidan los pequeños pasos.

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