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«¿Cuánto gastas todas las semanas solo en transporte para poder ir a clase?»

La sección de Jóvenes de Anticapitalistas Aragón lanza la campaña 'Tenemos derecho a estudiar' en la que solicitan a la DGA y a todas las instituciones aragonesas, que faciliten un mejor acceso de todos los y las estudiantes aragonesas a su centro de estudio
| 13 mayo, 2016 12.05

¿No crees que deberías tener un acceso mejor y más barato a tu centro de estudio? ¿Cuánto pagas por ir a la Universidad o a tu instituto? ¿Eres de Zaragoza y ves como los precios del transporte público han aumentado un 35% desde el 2010 mientras el kilometraje se ha reducido? ¿Vives en un pueblo cercano a Zaragoza y no te queda más remedio que ir todos los días a la ciudad en autobús para después volver dejándote alrededor de 20 euros a la semana como mínimo? ¿O vives en Uesca y tienes que pagar 8,5 euros todos los días para estudiar en la Universidad? ¿Eres de un pueblo de Teruel y dependes de los únicos horarios en los que pasan las compañías de autobuses o de las malas condiciones y precios caros de los trenes a media distancia? ¿Te ves obligado a buscarte la vida en cualquiera de las tres capitales aragonesas para seguir estudiando y no puedes seguir residiendo en tu pueblo?

Estas son algunas de las cuestiones que forman parte de la campaña “Tenemos derecho a estudiar”, lanzada por la sección de Jóvenes de Anticapitalistas Aragón en la que solicitan a la DGA y todas las instituciones aragonesas que faciliten un mejor acceso de todos los y las estudiantes aragonesas a su centro de estudio.

En este sentido, advierten que las diferentes políticas que se han implementado en Aragón han derivado en la despoblación de muchos municipios. «Esto afecta directamente a las estudiantes. Si quieres estudiar y labrarte un futuro, te ves obligada a trasladarte a la ciudad. Y si no estudiamos en nuestro lugar de residencia, nos es costoso pagar el transporte que nos lleve a nuestros centros de estudio, siendo que hay muchos pueblos y municipios alrededor de Aragón que están mal comunicados», añaden.

En los últimos años, la educación pública ha padecido «un deterioro continuo». «Las becas universitarias han caído de media un 27% desde el curso 2011-2012, mientras han aumentado los costes tanto de las matrículas universitarias (en Aragón, desde el 2006 hasta el 2014 subieron un 40%) como de los grados superiores».

A todo esto se le añade «el coste de los alquileres, la adquisición del material de estudio, las fotocopias, la impresión de apuntes y de trabajos, comidas, largas jornadas debido al uso del transporte… Cuando la educación debería ser un derecho y un disfrute, se convierte en una dificultad para muchas familias precarias».

«Y es que las estudiantes aragonesas sufrimos todavía más estas consecuencias: muchos municipios están mal comunicados, siendo los precios nada asequibles para nuestros bolsillos», continúan. «Es más -apostillan-, desde el gobierno aragonés y la Universidad de Zaragoza no existe ningún tipo de ayuda o de beca para todas las estudiantes que tengan que desplazarse para estudiar».

Por eso, exigen a la DGA, a la Universidad de Zaragoza y a los ayuntamientos de Uesca, Zaragoza y Teruel que tengan en cuenta todas las dificultades para que el derecho al estudio se vea cumplido valorando las siguientes medidas: «1. La existencia de una tarjeta especial para estudiantes, que proporcione un descuento entre el 20% o el 30% en todas las rutas de las diferentes localidades aragonesas, que sea una tarjeta nominativa y que se pueda adquirir presentando la matrícula universitaria y de enseñanzas medias; 2. Que el Gobierno de Aragón y la Universidad de Zaragoza pongan en funcionamiento un sistema de becas para todas aquellas estudiantes que se vean obligadas a hacer un mínimo de kilómetros diarios para acudir a su centro de estudio. La cantidad económica dependerá del kilometraje. También solicitamos la existencia de becas para todas aquellas estudiantes que tengan que realizar sus prácticas extracurriculares en una localidad que no sea la de su residencia».

«Porque Aragón es una tierra grande y diversa, y el reconocimiento de esta diversidad pasa por que podamos seguir viviendo en nuestros pueblos sin vernos obligadas y obligados a migrar para continuar con nuestros estudios. Porque queremos para el mundo rural los mismos derechos que para las ciudades, y porque sabemos que limitar el acceso a la formación supone condenarlo a la despoblación y el envejecimiento forzado. Porque el derecho al estudio no depende sólo del precio de las matrículas, sino de muchas más cosas. Porque, independientemente de dónde vivamos y de cuál sea nuestro nivel económico, queremos tener derecho a estudiar», concluyen.

13 mayo, 2016

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