El número de mujeres víctimas de violencia machista aumentó en Aragón un 7,7% durante el primer trimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, un incremento superior al registrado en el conjunto del Estado, donde el aumento fue del 3,75%. Sin embargo, las denuncias por este tipo de delitos descendieron en Aragón un 3,5%, según los datos difundidos este lunes por el Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Respecto a esta aparente contradicción entre las cifras de víctimas y las de denuncias, Teresa Ballester, de la Asociación Somos Más, que agrupa a mujeres supervivientes de la violencia machista, opina que los datos ofrecidos "no significan que haya más víctimas que denuncias, sino que ambos indicadores evolucionan de forma diferente respecto al año 2025". Ballester sugiere que la metodología de contabilización podría no ser suficientemente clara y estar "induciendo a confusión".
Sobre este descenso de las denuncias, sostiene que "habría que analizar e investigar qué está ocurriendo en Aragón, qué barreras nos estamos encontrando las mujeres cuando accedemos al sistema de protección y de justicia". Ballester considera que sería "importante" conocer los motivos para poder trabajar sobre ellos.
"Menos denuncias no significa menos violencia", afirma tajante la portavoz de Somos Más, quien señala que "una reducción en denuncias nunca se debe interpretar automáticamente como una reducción de la violencia de género, porque las estadísticas judiciales solo recogen los casos que llegan a los juzgados, a los tribunales, no todas las situaciones de violencia que no se denuncian y aquellas en las que las mujeres solicitan ayuda a servicios sociales, a servicios sanitarios, a asociaciones". Allí donde no hay un procedimiento penal, las violencias machistas "no están recogidas en estas estadísticas", concluye.
Aragón registró además una tasa de 14,8 víctimas por cada 10.000 mujeres, un dato que se sitúa por debajo de la media estatal, situada en 18,1.
En el conjunto del Estado, los órganos judiciales recibieron durante los tres primeros meses del año 50.911 denuncias por violencia de género, un 6,36% más que en el mismo periodo de 2025. El número de mujeres víctimas ascendió a 45.220, un 3,75% más. Además, 107 menores fueron identificados como víctimas en las denuncias presentadas.
"Reforzar el asesoramiento público previo"
El informe recoge también que 5.337 mujeres, el 11,8% del total, se acogieron a la dispensa del deber de declarar contra su agresor, un 8,63% más que un año antes. Al respecto, Teresa Ballester considera "preocupante" el aumento de mujeres que no declaran por este motivo. En Aragón, esta cifra aumentó un 2,3% respecto al año anterior.
Ballester remarca que este es "un dato que no se debe usar para responsabilizar a las mujeres ni para cuestionar su credibilidad". Y explica: "La decisión de no declarar está condicionada por muchísimas cosas: por miedo, por amenazas, por presiones familiares, por dependencia económica, por dependencia emocional, por qué pasará con mis hijos y mis hijas durante el procedimiento y después, porque hoy comen, mañana no lo sé. Entonces, el incremento de mujeres que no declaran lo que exige es reforzar el asesoramiento público previo".
Para la integrante de Somos Más, "el acompañamiento psicológico y la protección durante todo el proceso" son esenciales, porque si una mujer siente que no va a estar protegida, "no va a ratificar una denuncia".
Las denuncias presentadas directamente por las propias víctimas representaron el 75,01% del total, mientras que las formuladas por familiares supusieron el 1,94%. Los partes de lesiones remitidos a los juzgados representaron el 6,33%; las denuncias de servicios asistenciales y terceras personas, el 2,97%; y los atestados policiales por intervención directa, el 13,75%.
Las solicitudes de órdenes de protección descendieron un 2,5% respecto al primer trimestre de 2025. Los órganos judiciales recibieron 10.853 peticiones y acordaron 7.417 órdenes y medidas de protección, un 1,8% menos que un año antes. Las secciones especializadas aprobaron el 67% de las solicitudes recibidas y los juzgados de guardia, el 76%.
Como consecuencia de estas resoluciones, los órganos judiciales adoptaron 13.886 medidas penales de protección y 4.520 medidas civiles. Entre las primeras, las más habituales fueron la prohibición de comunicación con la víctima y las órdenes de alejamiento. Entre las civiles destacaron las relacionadas con la prestación de alimentos, la suspensión del régimen de visitas, la atribución de la vivienda y la suspensión de la guarda y custodia.
Durante el primer trimestre del año se dictaron además 15.474 sentencias por violencia de género, de las que el 81,78% fueron condenatorias. Las Secciones de Violencia sobre la Mujer registraron el mayor porcentaje de condenas, con un 93,19% de fallos condenatorios, frente al 71,64% de las Secciones de lo Penal y el 80,46% de las Audiencias Provinciales.
En materia de violencia sexual, competencia asumida por las Secciones de Violencia sobre la Mujer desde octubre de 2025, los órganos judiciales recibieron 3.451 denuncias y registraron el mismo número de víctimas. Además, tramitaron 611 solicitudes de órdenes de protección, de las que acordaron 441. En total se dictaron 252 sentencias por estos delitos, de las que 204 fueron condenatorias.
"Todo por las víctimas, pero sin las víctimas"
Para Ballester, las cifras que arroja el informe suponen "un motivo de preocupación muy grande, porque, a pesar de todos los esfuerzos que se están haciendo y de la sensibilización que se hace, estamos en ciclos ascendentes de violencia machista". Considera que "algo está fallando, algo no estamos haciendo bien, a nivel de todos los actores, y algo habrá que cambiar. Y para este cambio, creo que es importante contactar con asociaciones de víctimas, porque aquí hablan de todo para las víctimas, todo por las víctimas, pero sin las víctimas. No estamos en ningún foro donde se decidan medidas que afecten a las víctimas".
"No necesitamos más campañas que depositen todas las responsabilidades en las mujeres, sino que lo que necesitamos es protección real, vivienda, independencia económica, atención psicológica continuada, asesoramiento jurídico y acompañamiento", defiende Teresa Ballester. Para ella, el aumento del indicador de mujeres víctimas en Aragón requiere "una respuesta inmediata" y la reducción de las denuncias "no se puede presentar como una buena noticia ni como una prueba de que existe menos violencia, porque no es así".
Por último, remarca que "detrás de cada cifra hay una mujer, hay unos hijos, hay unas hijas, hay una historia de violencia que requiere una respuesta institucional coordinada, especializada y sostenida en el tiempo. Porque las mujeres, en cuanto denuncian, se quedan solas".




