Sigue doliendo, un año después, la negativa del Congreso a tramitar la ILP No es mi cultura, debido a los votos en contra del PP, Vox y UPN y a la abstención del PSOE. Por este motivo, ayer, en Zaragoza, coincidiendo con el inicio de la Feria Taurina del Pilar, se convocaron dos actos de protesta contra los festejos taurinos y su financiación con fondos públicos.
El primero fue una concentración convocada por AnimaNaturalis y CAS International en la plaza del Pilar, en la que se reclamó el fin de la financiación institucional de los eventos taurinos y la devolución a los ayuntamientos y comunidades autónomas de la potestad de decidir sobre esta cuestión.

Por la tarde tuvo lugar la manifestación antitaurina que, desde hace ya veinte años, viene reclamando el fin de los festejos taurinos durante las fiestas del Pilar. Desde la plaza del Portillo, en las inmediaciones de la paradójicamente llamada plaza de la Misericordia, hasta la plaza de España, representantes de Zaragoza Antitaurina, Amnistía Animal, Plataforma Animalista de Zaragoza y otras entidades animalistas, junto a ciudadanía a título individual y la Batukada Antitaurina de Zaragoza, corearon consignas como "El asesino eres tú", "No es el siglo uno, es el veintiuno", "Esta plaza es una vergüenza" y "Vais a la plaza porque en casa no hay corridas".
La lectura del manifiesto corrió a cargo de Mamen Paniego, veterinaria y delegada en Aragón de la Asociación para la Defensa de los Équidos (ADE), quien recordó que los toros no son las únicas víctimas de la tauromaquia. Durante su intervención, expuso las cifras de las subvenciones que reciben la ganadería de toros de lidia y la tauromaquia a través de la Política Agraria Común (PAC) y de las instituciones aragonesas. Estas ayudas permiten la subsistencia de dichas actividades, amparadas por la declaración de la tauromaquia como Patrimonio Cultural Inmaterial en 2013.
Cabe recordar que el 78% de la población del Estado español se muestra contraria a las corridas de toros, según la Fundación BBVA, y que solo el 8% acude a los cosos taurinos, según el Ministerio de Cultura, pese a la inclusión de estos espectáculos en el Bono Cultural Joven.
A pesar de estos datos, las instituciones siguen destinando dinero público tanto al mantenimiento de esta actividad como a tratar de aumentar la afición mediante publicidad y subvenciones a escuelas taurinas, de las que el CETA Mar de Nubes es un ejemplo palmario en Aragón. Sin financiación pública, la tauromaquia dejaría paulatinamente de existir. Y es precisamente esto lo que reclama el movimiento antitaurino.
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Fotos: Frantic St Anger















