CCOO manifiesta su más “absoluto y tajante rechazo” a las declaraciones realizadas por responsables del PP y Vox cuestionando el voto por correo y sembrando dudas infundadas sobre la limpieza y las garantías del próximo proceso electoral.
Las declaraciones de líderes de las derechas pidiendo a la ciudadanía que “ni se le ocurra votar por correo”, o reclamando “que no voten por correo” y afirmando no fiarse “de absolutamente nada”, cruzan una línea especialmente grave cuando se acompañan de referencias a supuestos “fraudes, pucherazos o trampas electorales”, recalcan desde la sección sindical en Uesca de CCOO en Correos.
Para CCOO, esto no es una cuestión menor ni una simple exageración propia de una campaña electoral. Cuando responsables políticos hablan de “fraude, pucherazo o trampas, y, al mismo tiempo, piden a millones de ciudadanas que no utilicen el voto por correo, no solo están poniendo injustamente bajo sospecha a Correos y faltando gravemente al respeto a los miles de personas trabajadoras que hacen posible este servicio público. Están arrojando deliberadamente dudas sobre la solvencia, limpieza y garantías de los procesos electorales y contribuyendo a erosionar la confianza de la ciudadanía en uno de los pilares esenciales de cualquier democracia: la limpieza de las elecciones”.
El sindicato recuerda algo tan sencillo como incontestable: “El Correo Público ha gestionado los procesos electorales democráticos desde 1977, tanto elecciones generales como autonómicas, municipales y europeas. Y durante todos estos años, Correos y sus profesionales han garantizado el ejercicio del voto por correo con neutralidad, profesionalidad y rigor, sin que exista una sola mancha sobre la actuación de la compañía pública o de sus personas trabajadoras que permita sostener semejantes insinuaciones”, enfatizan.
Por ello, exigen a PP y Vox, “y a cualquier responsable político que pretenda utilizar esta estrategia, que saquen a Correos y a su plantilla del fango con el que pretenden embarrar la campaña electoral”. “Porque sembrar sin pruebas la sospecha de que un voto puede ser manipulado no perjudica únicamente a Correos. Daña la confianza en el sistema electoral y, con ella, debilita la propia democracia”, aseveran.
A juicio del sindicato, “las democracias se sostienen sobre instituciones sólidas, procedimientos garantistas y también sobre la confianza de la ciudadanía en ellos. Convertir esa confianza en munición electoral tiene consecuencias que van mucho más allá de una campaña o de unas elecciones”.
El voto por correo es seguro y de confianza
“Frente al ruido, las insinuaciones y las acusaciones sin pruebas”, CCOO traslada un mensaje rotundo a la ciudadanía: “El voto por correo es seguro, y Correos y su plantilla de plena confianza. Millones de ciudadanos y ciudadanas han ejercido durante casi cinco décadas su derecho democrático al voto utilizando al Correo público, el de toda la ciudadanía. Pueden seguir haciéndolo con absoluta tranquilidad”.
La plantilla de Correos ha servido “con la misma profesionalidad a todos los procesos electorales, con independencia de quién gobernara, quién ganara o quién perdiera las elecciones”, recuerdan desde la sección sindical en Uesca de CCOO en Correos.
“Nadie tiene derecho a arrojar sobre Correos y sus miles de trabajadores y trabajadoras la sospecha de que su trabajo puede formar parte de un fraude electoral”, reiteran desde CCOO, que asegura que defenderá “la profesionalidad y el prestigio del personal de Correos, pero también algo que está por encima de cualquier organización sindical, empresa o partido: el derecho de la ciudadanía a confiar en la limpieza de sus elecciones y en la solidez de su democracia”.
“A Correos y a sus profesionales, sáquenlos del fango. Y a la democracia, déjenla fuera de cualquier estrategia de descrédito electoral”, concluyen.





