En 2019, Jorge Azcón logró que el Partido Popular se hiciera con la Alcaldía después de 16 años alejado de ella. Sin embargo, ni el PP fue el partido más votado ni los partidos de derechas tuvieron más votos que los del bloque progresista pero el 4,7% de votos logrado por CHA no sumó ningún concejal al no llegar a la barrera del 5%. El hecho de que hubiera tres listas a la izquierda del PSOE sin duda aumentaba la probabilidad de que una de las tres no llegara al 5% mínimo y por tanto la derecha pudiera gobernar incluso perdiendo en número de votos.
Las expectativas electorales de 2023 no son mejores que las que había en 2019, más bien al contrario. Eso sí, tenemos la evidencia del desastre que implica para la ciudad un gobierno de las derechas que niega de forma sonrojante el cambio climático y gestiona la ciudad como si fuera un coto privado favoreciendo a amigos y familiares a la vez que olvida las necesidades de los barrios obreros y de las personas con mayores necesidades sociales. Que la derecha gobierne no es ya por tanto una amenaza sino una realidad cuyas consecuencias para la clase trabajadora y para nuestra responsabilidad con el cambio climático son terribles.
Por ello, sería una irresponsabilidad por parte de la izquierda volver a presentarnos en tres listas separadas aumentando el riesgo de que al menos una de ellas no llegue nuevamente al 5% y poniendo en bandeja la alcaldía nuevamente al Partido Popular que para colmo en esta ocasión no tendrá de socio de gobierno a Ciudadanos sino a Vox. Es cierto que existen diferencias entre las diferentes organizaciones a la izquierda del PSOE y que haber algún tema sensible como La Romareda y la candidatura de Zaragoza para el Mundial de fútbol en el que tengamos posiciones diversas. Pero no es menos cierto que los elementos programáticos que tenemos en común son amplísimos y que no vamos a tener ningún problema en lograr consensos en torno a la necesidad de priorizar la inversión en los barrios populares, de fomentar una movilidad más sostenible, de reforzar los servicios sociales o de apostar por la vivienda pública de alquiler.
Desde Izquierda Unida vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para favorecer una lista unitaria de la izquierda en las próximas elecciones municipales al Ayuntamiento de Zaragoza. Nos lo piden los votantes de izquierdas y lo exige el momento histórico de crisis social y ecológica. No podemos fallar.

