Un equipo de compañeras y compañeros de Izquierda Unida se presenta a las primarias de Zaragoza en Común bajo el lema “IU por la confluencia”. Nuestro objetivo es contribuir con nuestro trabajo y con nuestras ideas a formar una confluencia de izquierdas lo más amplia posible. Las primarias son un primer paso, porque es preciso seguir intentando la unidad con Podemos y CHA hasta el último momento. No nos resignamos a que en las próximas elecciones municipales haya tres listas a la izquierda del PSOE, ya que esa sería la mejor manera de entregar el Ayuntamiento a la derecha y extrema derecha durante 4 años más.
La clase trabajadora que vive en Zaragoza necesita una opción que sea nítidamente de izquierdas y que ofrezca una alternativa a las políticas neoliberales y caciquiles del Partido Popular, siempre al servicio de lo más ricos. Necesitamos un proyecto que priorice la regeneración de los barrios obreros, zonas de la ciudad hasta ahora abandonadas frente a aquellas donde viven las rentas más altas y que reciben el grueso de la inversión municipal. Un ejemplo: sólo en la plaza Salamero, el equipo de gobierno municipal se ha gastado más dinero que en todos los barrios populares donde vive el 80% de la población.
Queremos unos barrios donde el acceso a una vivienda asequible sea posible y, para ello, son necesarias políticas de rehabilitación mucho más ambiciosas y una apuesta decidida por la vivienda pública de alquiler. Garantizar el derecho a una vivienda digna, accesible y asequible para todas, jóvenes y mayores, es una de nuestras principales prioridades.
Queremos una Zaragoza sostenible y comprometida con el futuro de nuestro planeta, por nuestra generación y por aquellas que vendrán. No podemos seguir con un gobierno negacionista del cambio climático y que las pocas medidas que se adoptan por su parte para proteger el medio ambiente sean puro marketing, vacías de contenido. Apostamos por una movilidad sostenible con el peatón, la bicicleta y el transporte público en el centro de todo, con un espacio para el coche cada ve más reducido. Queremos una ciudad de cercanía y accesible, donde sea posible acceder a los principales servicios en un radio de 15 minutos andando. Por ello, rechazamos el urbanismo expansionista que genera ciudades inabarcables, insostenibles y cada vez más dependientes del vehículo privado.
Necesitamos igualmente cuidar el arbolado de la ciudad, las zonas verdes y, en general, las calles y plazas. Esos son los lugares por donde paseamos y donde llevamos a nuestras hijas e hijos a jugar cada tarde.
Por mucho que la derecha mire para otro lado, el calentamiento global es una evidencia científica y debemos adaptar nuestra ciudad a él, pensando especialmente en la población más vulnerable, que suele ser la que tiene menos recursos.
Somos defensores de la gestión 100% pública de los servicios públicos. Ni el autobús, ni los parques, ni la limpieza deberían estar gestionados por multinacionales que sólo se preocupan por su cuenta de resultados. Insistimos en que la remunicipalización de los servicios públicos es la mejor manera de mejorar su calidad y de abaratar sus costes.
Luchamos por una ciudad feminista donde las mujeres nos podamos sentir libres y seguras sin tener que pedir permiso para ocupar el lugar que nos corresponde. Debemos combatir el machismo congénito a la derecha y extrema derecha, pero también ese falso feminismo progre más preocupado por el porcentaje de mujeres que ocupan asientos en los consejos de administración del Ibex que de las condiciones laborales de las trabajadoras de la limpieza o del telemarketing.
Estamos convencidas de que la fuerza que estos últimos años ha demostrado el movimiento feminista ha sido determinante para seguir conquistando derechos en un sistema patriarcal y machista que nos explota doblemente, como mujeres y como trabajadoras.
Por último, nuestro equipo tiene muy clara su posición respecto al estadio de fútbol. Apostamos por la reforma del actual, manteniendo su control público. Rechazamos, por tanto, sin ambigüedad alguna, el proyecto de Azcón de regalar suelo a los propietarios del Real Zaragoza a cambio de construir un nuevo estadio que podrán explotar en exclusiva durante décadas.
Estoy orgullosa de que mis compañeras hayan confiado en mí para encabezar el equipo de "IU por la confluencia" en las próximas primarias de Zaragoza en Común, un equipo que representa los valores, el programa y la experiencia de lucha de una organización que siempre ha estado en el lado correcto de la barricada.





