Un cuarto de siglo de lucha y de vida en La Galliguera

Corría el año 1987 cuando la amenaza de la construcción de una -otra- gran obra hidráulica se pretendía oscurecer el futuro de una comarca, un gran muro pretendía sepultar los sueños de todo un valle -otro -, una gran masa de agua pretendía ahogar un -otro- pueblo. Las bravas aguas del Galligo no tenían ninguna intención de dejarse amedrentar, la majestuosidad de los Mallos no tenía ninguna intención de perder su omnipresencia en el reflejo de un enorme charco, la vitalidad de las gentes de Erés no tenía intención de dejarse truncar. La dignidad de la Galliguera no iba a …

Foto: AraInfo Uesca
Foto: AraInfo Uesca

Corría el año 1987 cuando la amenaza de la construcción de una -otra- gran obra hidráulica se pretendía oscurecer el futuro de una comarca, un gran muro pretendía sepultar los sueños de todo un valle -otro -, una gran masa de agua pretendía ahogar un -otro- pueblo. Las bravas aguas del Galligo no tenían ninguna intención de dejarse amedrentar, la majestuosidad de los Mallos no tenía ninguna intención de perder su omnipresencia en el reflejo de un enorme charco, la vitalidad de las gentes de Erés no tenía intención de dejarse truncar. La dignidad de la Galliguera no iba a sucumbir antes los intereses del hormigón y los kilovatioshora, nacía la Coordinadora Biscarrués – Mallos de Riglos.El fin de semana del 22 de septiembre se han cumplido 25 años del nacimiento de la Coordinadora, 25 años de lucha y de vida rezaba la invitación que a modo de cartel se difundía por las distintas comarcas del Altoaragón, 25 años en los que se han ido desmontando los argumentos que pretendían justificar esta sinrazón, 25 años en los que las gentes de la Galliguera, a pesar de todo, han sabido no sólo hacer de un río un interesante atractivo y fuente de ingresos, sino conservarlo y abanderarlo como una forma de vida.

La celebración comenzaba con un paseo para disfrute de los territorios, una marcha azul partía al alba de Ayerbe y dejaba escuchar los últimos jadeos en Biscarrués, tras recorrer Murillo, Santolaria de Galligo, el puente de Hierro y Erés. De vuelta a Ayerbe una buena comida servía de excusa para confraternizar lugareñas con visitantes venidos a participar de la celebración. Durante la sobremesa, y acompañadas musicalmente de Montse Castellá, se rendía merecido homenaje a quienes han protagonizado de uno u otro modo este último cuarto de siglo luchando contra el enorme muro. La tarde comenzaba en la casa consistorial con la presentación del proyecto Galliguera natural y finalizaba con los acordes de la Ronda de Boltaña. El último skalón ponía punto - y seguido - al largo día de celebración.

La invitación también se había hecho llegar especialmente a todas aquellas gentes que siempre han estado apoyando solidariamente durante tantos años de lucha, y no faltaron a la cita, desde COAPE, Río Aragón-Yesa No, Mularroya, Delta del Ebro, Ebro Vivo-Coagret, Santaliestra, Janovás-Río Ara, Rialp, Lechago, Susía, El Val, Castrovido, Campo, Berdún, Comunet, junto con los científicos de la Fundación Nueva Cultura del Agua y APUDEPA y hasta el movimiento ecologista - Ecologistas en Acción Greenpeace, SEO/Birdlife, WWW-Adena y Amigos de la Tierra -, que, irónicamente, tanto ha ayudado a que la velas no se apaguen.

AraInfo también estuvo allí, y con los acordes del Himno a la libertad y la inolvidable Habanera triste de fondo compartió unos minutos con Raúl, miembro activo de la Coordinadora y de COAGRET desde tiempo ha. Sin pretender convertir esos agradables minutos en una entrevista formal y sin que fuese nombrado portavoz de la Coordinadora ante los medios de comunicación, sí que se atrevió a verbalizar amablemente estos 25 años de lucha para todas las lectoras de AraInfo.

25 años en una palabra

"Yo creo que la palabra es resistencia, incluso resistencia de gente que ya no está, y vaya desde aquí nuestro recuerdo a Mariano Cabrero, un joven de Eres que falleció víctima de un atropello cuando iba en su bicicleta, y que fue el germen de la lucha contra el pantano, a partir de ahí nació una plataforma asociativa fundamentada en un tejido social de respuesta contra el proyecto del pantano de Biscarrués; un proyecto de estado en una zona rural donde no se tenía ninguna experiencia de lucha en esta línea, es decir, una plataforma que nace de la nada y que se ha ido conformando a lo largo de los años con un desgaste salvaje, personas dedicadas a la causa durante lustros enteros, siempre acompañada de gente que llega y otra que se va y, aunque con altibajos en función de la intensidad demandada en cada momento del proyecto, siempre en resistencia permanente. Y sobre todo 25 años de victorias en cuanto a que hoy en día ya estamos parando un pantano de 35 hm3, pero que en su fase inicial tenía una capacidad de 192 e inundaba todo el valle, incluido un pueblo habitado como Erés, con bastantes niños en la actualidad."

La Coordinadora

"La asociación está compuesta por gentes de la zona en un porcentaje muy importante, de cualquier pueblo, no hace falta ser de los pueblos más afectados, como Biscarrués, Eres, Santolaria o Murillo, sino que también de Ayerbe, Loarre y Riglos y, además, muchos amigas de fuera, gente solidaria que ha hecho de ésta su lucha y está muy implicada. Un perfil del socia no hay, personas de cualquier clase y condición, gente que conoce el valle y el territorio donde pretenden imponer este proyecto injusto, este sinsentido, y ese es el nexo común, un barquero, un comerciante de aquí del pueblo – Ayerbe –, un agricultor de Biscarrués o una profesora de Riglos."

Hitos en el camino

"Ha habido un momento que podría considerarse clave en todos estos años de lucha, fue a finales de los 90 y comienzos de este siglo, cuando se le dio un fuerte impulso al Plan Hidrológico Nacional. El proyecto partía de un Pacto del agua en Aragón, más tarde se convirtió en un anteproyecto de Plan Hidrológico Nacional del PSOE y terminó plasmándose en un Plan Hidrológico Nacional del PP, de Aznar y Cañete, famoso por su paseo militar, en aquel entonces ministro de agricultura y en la actualidad de medio ambiente. Al calor de la oposición al trasvase del Ebro, de plena actualidad en aquellos años y con respecto al cual una parte importante de Aragón se sentía afectada, desembocó en una Comisión del agua en la que se pusieron todas las cartas encima de la mesa y quedó totalmente evidenciado que almacenar 192 hm3 de agua era profundamente desproporcionado e inútil, que sólo respondía a una forma de entender la regulación hidráulica totalmente trasnochada, consistente en regular en río en lugar de regular en destino, sin optimizar el recurso agua, infligiendo un severo castigo al territorio, con unos volúmenes de agua que son imposibles de alcanzar. Nunca está de más recordar que los regímenes hidráulicos de los ríos ya no llenan las presas porque incluso ya van muy justos con pluviometría actual, tal y como se ve en Yesa, Lechago, Montearagon y otros, pantanos que están vacíos y que nunca se llenarán. Ese proyecto con esa capacidad se cayó de las obras propuestas en la Comisión del agua por su propio peso, y pasó de 192 a, finalmente, 35 hm3, una derrota dulce o una amarga victoria, según se quiera ver. Pero por lo menos se dio un paso importante en cuanto al compromiso de Marcelino Iglesias que, con todo lo mal que hizo las cosas, hay que reconocerle que dejó la promesa de que no iba a inundar ningún pueblo, en este caso sigue inundando el valle pero no toca Erés.

La oposición al pantano siempre ha estado unida a la gente del Delta, y cada vez las gentes se dan cuenta de que hay mucha demagogia con el tema del trasvase y los proyectos que esconde detrás. También hay mucha indefinición por parte de los partidos en general. Todo el mundo cabía en la lucha antitrasvase, y es ahí donde el movimiento contra los pantanos hizo su cuña y se abrió su hueco. Todo aquello consiguió la desestimación final de Jánovas por el tema del impacto ambiental y la de Santaliestra por su ilegalidad, Yesa está ahora en cota media junto con Biscarrués en formato pequeño, que aunque pueda parecer poco, siguen conllevando un impacto extraordinario en los cañones del Galligo."

¿Qué queda de toda aquella red nacida de la oposición a tantos proyectos?

"De todo lo que constituyó en su día un COAGRET – Coordinadora de Afectadas por Grandes Embalses y Travases – muy activo durante mucho años, con oposición a Yesa, Biscarrués, Lechago, el Queiles, el Matarraña, Beceite, Jánovas, etc., quedan los contactos, quedan las amigas y amigos, quedan los pasos ganados y también los perdidos. Y no sólo de Aragón, quedan muchas relaciones con otros territorios como Castrovido, en Burgos, y las gentes de Delta, que al igual que hoy se acercan siempre que pueden, también estuvieron en Artieda el otro día. En el Delta saben muy bien que los incendios se pueden apagar cuando son pequeños y, por tanto, si se para Yesa nunca habrá trasvase.

En general, quedan todos esos lazos, queda toda una visión de cuenca mucho más allá de los proyectos individuales, queda una fuerte solidaridad. Pero también es verdad que todavía quedan dos luchas abiertas, como lo son Yesa y Biscarrués."

¿Será posible algún día el entendimiento?

"Por desgracia todas las partes estamos muy encerradas en el territorio en el que trabajamos, pero estoy seguro de que hay muchos más puntos en común, por ejemplo con la gente que riega en Monegros, de los que nos parece. Yo creo que cualquier regante de a pie, de base, está de acuerdo de que Riegos del Altoaragón no es un organismo democrático, sino más bien todo lo contrario, sus intereses y tomas de decisión son claramente verticales, quien más hectáreas tiene más manda, y el pequeño regante está muy sometido a esa disciplina y al propio reglamento del sindicato.

En cualquier caso todo pasa porque se terminen las obras de modernización, las infraestructuras que se están realizando en Los Monegros, las cuales constituyen puntos de encuentro entre las gentes de montaña y de regadío, nadie nos oponemos a que se invierta dinero público en esas infraestructuras en la misma zona beneficiaria. Como eso se está haciendo ahora, se están optimizando los recursos. Pero lo que las regantes algún día tendrán que entender, incluso las cúpulas de los sindicatos, que lo que no se puede hacer es vivir unas a costa de las otras. En esa nos mantenemos desde hace 25 años.

Beceite fue paradigmático de cómo regantes y afectadas llegaron a un acuerdo por escrito, que originó un librito preciososo donde además de recogerse el acuerdo es toda una alegoría al entendimiento entre posiciones claramente enfrentadas, donde tras incluso de intervención policial está habiendo un verdadero proceso de reconciliación entre las gentes de la cuenca del Matarraña."

¿Otros 25 años más?

"La clave de todo esto pasa por hacer un proyecto en positivo, llevamos 25 años de oposición, de estar en contra, siempre con razonamientos socioeconómicos que lo justifican, pero nos hemos dado cuenta de que hay ciertas personas y ciertos poderes fácticos que nunca van a cambiar, igual los cambia la crisis, pero nosotras no lo vamos a conseguir. Mientras esto sea un gran negocio de unas pocas esto va a seguir para adelante, corrupto o no corrupto, pero para adelante.

Ante 25 años más de opresión y de resistencia, que si se piensa fríamente desmoraliza bastante, al final es toda una vida, la idea es construir una alternativa en positivo. La idea que poco a poco queremos construir y reforzar en positivo es que no queremos que se hable del pantano sino que lo que queremos es que se hable del espacio natural protegido del río Galligo y los Mallos de Riglos. Porque pensamos que tenemos un paisaje privilegiado, un espacio natural importantísimo, ya no sólo a nivel de Aragón, sino a nivel europeo; los Mallos constituyen una clara referencia en esa línea en el paisaje aragonés e incluso, hablando de escalada, en toda Europa.

Entendemos que todo esto no está protegido por la amenaza del pantano y en la medida que en seamos capaces de exigir que se reconozca la protección de la zona el pantano caerá por su propio peso. ¿Herramienta para terminar con todo esto de una vez? Pues eso, que se nos reconozcan las virtudes del territorio, del Cañón del río Galligo, el último tramo virgen de río que atraviesa los Mallos de Riglos, y que todo ello termine en la declaración de un espacio natural protegido; no se entiende que se protejan algunas zonas porque habita el águila perdicera y no se protejan otras, como éstas, en las que existen quebrantahuesos, y que de alguna manera haga definitivo convertir este territorio en una zona turística de primer orden.

No van a hacernos nunca un Motorland, ni queremos, sino que tenemos todos esos recursos naturales, incluso el castillo de Loarre, y eso son miles de personas que cada año, todo eso se reforzaría con la declaración de parque natural, así lo vamos a pedir las habitantes de estas tierras. Esa es la clave del futuro, ¡en exclusiva para AraInfo!, el trabajo en positivo pensamos que es un déficit que se da por aquí y estamos empezando a trabajar ahora en esa línea; mientras la Coordinadora lleva un trabajo de oposición y resistencia al pantano, va a haber toda una labor de visión en positivo de estas nuestras tierras."

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In memorian: “Mariano Cabrero sabe que tenemos una deuda con él, nuestra decisión de que nunca se va a inundar su tumba, que descansará en paz". José Torralba, alcalde de Biscarrues, noviembre de 1.999.

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